#VTpersonaje Alí Primera: Un militante necesario

Hablar de Alí Primera es conectarse necesariamente con la venezolanidad activa y rebelde, pues con su andar cotidiano, logró mantener vivo elementos culturales e históricos que los grupos de poder -a lo largo de nuestro devenir como pueblo venezolano- intentaron ocultar y desechar de nuestra memoria colectiva.

Desde el siglo XIX, las élites, en una operación ideológica de dominación, utilizaron la historia a su conveniencia para apaciguar y controlar el carácter insurgente del pueblo, desconectándolo de su pasado, imponiéndole valores culturales externos para asumirlos como propios y controlando gustos, vivencias y realidades. Pero, llegó Alí.

Mostró que con tan solo el uso de un instrumento musical, se podían generar múltiples emociones. Así, demostró la importancia del cuatro como instrumento propio y con ello, el valor de las expresiones populares como parte integral de la cultura nacional.

El pueblo venezolano ve en la canción de Alí, un medio para la denuncia y de conexión con las causas justas

Por otra parte, con su cantar trajo de vuelta la importancia de procesos remotos y recientes de la historia venezolana, latinoamericana y mundial; evidenciando la conexión de cada uno de ellos con la realidad de aquél presente. Impulsó la figura de Simón Bolívar, defendió la idea revolución y difundió otras luchas históricas de los pueblos del mundo.

Presentó, con su poesía y su verbo, los grandes vicios y problemáticas de la sociedad. Le puso música a la protesta y a la denuncia, y le dio sonido a las preocupaciones del pueblo. Por tal motivo, causó inconvenientes e incomprensión entre las élites políticas y la clase dominante, quienes hicieron lo posible por mantener al margen su trabajo como poeta, músico y militante.

Su origen

Ely (Alí) Rafael Primera Rossell nació el 31 de octubre de 1941 en la ciudad de Coro, estado Falcón. De padres campesinos, tuvo una infancia humilde como gran parte de la población venezolana de aquél tiempo.

Desde temprana edad debió trabajar para sortear los embates de la pobreza. Entre la ciudad de Coro, Punto Fijo y Paraguaná, se dedicó a varias labores para ayudar a su familia, dejando la educación en segundo orden. A la edad de 10 años, aprende a leer y escribir, al recibir clases nocturnas junto con un grupo pescadores de su localidad.

Ya había llegado la década de los años cincuenta y el joven Alí vivió la época de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, momento en el cual inicia su rebeldía. Luego de la caída del perezjimenismo, inicia una vida más activa al incorporarse a las filas del Partido Comunista de Venezuela, organización que lo acompañaría también en los comienzos de su carrera musical.

Llega a Caracas a principio de la década de los 60 y en la capital culmina sus clases de secundaria. En 1965 logra ingresar a la Universidad Central de Venezuela en la Facultad de Ciencias para estudiar la carrera de Química. En este mundo universitario en pleno tiempo de la renovación estudiantil, allanamiento a la UCV por parte de las fuerzas del Estado, es que se funda Alí Primera en su militancia necesaria.

“No canto porque existe la miseria, sino porque existe la posibilidad de borrarla…”

En su compromiso con la lucha estudiantil universitaria nace el cantautor popular. En resistencia activa es detenido en varias oportunidades por el antiguo DIGEPOL, pero esto no lo detuvo a la hora de avivar su compromiso y conciencia histórica de los acontecimientos. En 1967 participa en el Festival de la Canción Protesta que tuvo lugar en la Universidad de los Andes, en el estado Mérida, donde interpretaría su canción No basta rezar, pieza que le permitió ser reconocido dentro del movimiento de música de protesta en Latinoamérica.

En 1969 participa en el Aula Magna, evento que lo conectaría siempre con su vida en la UCV. El propio Alí señalaría: «…yo fui el primer venezolano que estuvo en el Aula Magna solo, cantando, y el Aula Magna se llenó. Eso fue en 1969, y desde ahí el aula Magna es y sigue siendo el nido más hermoso de mi canción…”

Alí Primera estuvo muy vinculado a la lucha universitaria de su casa de estudio

Entre 1969 y 1973 tiene la oportunidad de estudiar en Rumania la carrera de ingeniería en petróleo, evento que logró que su música se conectara con otros procesos políticos y sociales europeos. Pero su compromiso con su tierra y su negación a servir a las empresas trasnacionales petroleras, hicieron que regresara a Venezuela en 1973.

Su militancia no solo se expresaba en su música sino también en su trabajo de organización popular. Un ejemplo de ello, fue en 1978 cuando impulsó la creación de los Comités de Unidad Popular (CUP), una instancia de organización popular que fue estructurada y defendida en todo el territorio.

Citado en el libro el perfume de una época, publicado por la también cantautora Gloria Martín, el profesor Luis Cipriano Rodríguez otro luchador social que estuvo de la mano con Alí en la organización de los CUP, refería en 1995: “recordamos al Alí Primera político, ideólogo y organizador. En este sentido, vale recodar su solidaridad permanente con los presos políticos, sus luchas estudiantiles, su militancia en la Juventud Comunista, su internacionalismo solidario…”

Durante todo este tiempo Alí Primera realizó una carrera importante en la música de protesta, llamada por él, como la canción necesaria.  Es por ello, que al cumplirse otro año de su fatídico accidente el 16 de febrero de 1985, la población venezolana debe honrar y reconocer la lucha de un hombre que a través de su música y su trabajo organizativo, llevó siempre la palabra reivindicativa del pueblo.

SASR/VTactual

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