Alan García prefirió la muerte a pagar cuentas con la justicia

Con un disparo en la cabeza el ex presidente peruano Alan García, puso fin a una vida pública marcada por la corrupción, la violación a los derechos humanos y la aplicación de políticas neoliberales que llevaron a su país a ser uno de los más atrasados de la región a finales del siglo pasado.

Alan García Pérez nació en Lima el 23 de mayo de 1949. En su carrera política ocupó cargos como diputado, congresista constituyente, senador y dos veces ocupó la presidencia de la república. En su primer mandato (1985-1990) García llegó al poder ayudado por su juventud y su discurso antiimperialista, pero pronto defraudó a sus electores al aplicar medidas económicas dictadas por el Fondo Monetario Internacional, llena de privatizaciones, despidos masivos e hiperinflación.

Sus políticas antipopulares intensificaron el enfrentamiento del gobierno con el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, lo que le valió varias acusaciones por violaciones a los derechos humanos. Dejó el gobierno en 1990 salpicado por numerosos casos de corrupción, por lo que apenas salió del poder, abandonó el país solicitando asilo político en Colombia, el cual fue concedido por César Gaviria.

En ausencia, perdió su inmunidad como Senador por la investigación que se le abrió por enriquecimiento ilícito durante su mandato. En 2001 su caso prescribió, y el político regresó de París, donde residía, para lanzarse de nuevo en las elecciones de ese año, que perdió en segunda vuelta. En 2006 volvió a lanzarse y ganó en medio de no pocos escándalos.

En 2011 salió de la presidencia envuelto nuevamente en casos de corrupción, entre los que se contaron sus vinculaciones con el escándalo de la empresa brasileña Odebrecht. Las investigaciones sobre ese caso se prolongaron durante los años siguientes y al momento de ser apresado por tal motivo, decidió acabar con su vida en su residencia en Lima. Alan García falleció en esa ciudad a los 69 años.

XC

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