#Ahora Russell Crowe con otro escandalo planetario

«La situación de los refugiados en Manus es una vergüenza para Australia» ha gritado al mundo el icono del celuloide.

Unos 600 solicitantes de asilo han cumplido este jueves su tercer día consecutivo sin comida, agua ni electricidad en el centro de detención en la isla de Manus, en Papúa Nueva Guinea, después de que se hayan negado a abandonar el recinto. El centro estaba gestionado por las autoridades australianas hasta su cierre el pasado miércoles, pero los internos, buena parte de ellos huidos de guerras y de persecuciones políticas, rechazan dejar las instalaciones.

El actor ganador de un Óscar Russell Crowe, ha denunciado este jueves la situación en la que se encuentran más de 600 solicitantes de asilo en un centro para inmigrantes ilegales en Papúa Nueva Guinea, al tiempo que ha asegurado que la situación es una «vergüenza» para el Gobierno de Australia y se ha ofrecido a acoger a seis de los detenidos.

Durante dos días, las más de 600 personas detenidas en el centro para inmigrantes ilegales ubicado en la isla de Manus han desafiado los esfuerzos de los gobiernos de Australia y Papúa Nueva Guinea por cerrar el campo, ya que aseguran que temen que la comunidad local les ataque si son trasladados a otro lugar.

Crowe ha contado a sus más de dos millones de seguidores en Twitter que la situación es una «vergüenza» y ha asegurado que puede acoger a seis personas. «Estoy seguro de que debe haber más australianos que harían lo mismo», ha afirmado.

Diversas organizaciones han condenado la situación en la que se encuentra este centro, particularmente Naciones Unidas, que ha asegurado que la intervención de Crowe podría poner el foco en la cuestión justo cuando algunos de los detenidos empiezan a mostrar los primeros síntomas tras dos días sin comer.

El Ministerio de Inmigración de Australia no ha querido pronunciarse al respecto. Las políticas migratorias del país no permiten que ningún solicitante de asilo que llegue en barco de manera ilegal pueda pisar territorio australiano. En lugar de desembarcar en la costa, estas personas son enviadas directamente a campos o centros de detención situados en Papua Nueva Guinea y Nauru, en el Pacífico.

El centro está ubicado en la isla de Manus, en el Pacífico, para detener a los refugiados mientras se estudia su solicitud de asilo en Australia. El año pasado la Corte Suprema de Papúa Nueva Guinea declaró que restringir el movimiento de los peticionarios de asilo de forma indefinida iba en contra de su constitución. En respuesta, el gobierno australiano cerró el centro el pasado martes.Sin embargo, 600 hombres se atrincheraron en las instalaciones a pesar de que las autoridades cortaron los suministros de agua y electricidad y los víveres comienzan a escasear.

Esta cuestión será un punto clave a tratar en la reunión que se celebrará el domingo entre el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, y su homóloga neozelandesa, Jacinda Ardern, en Sydney. Ardern ya propuso en 2013 al ex primer ministro John Key que trasladase a las 150 personas refugiadas que se encuentran detenidas en estos centros.

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