Bitácora del regreso de la «Abuela Kueka» a Venezuela

La piedra ancestral del pueblo pemón, conocida como «Kueka» o «Abuela Kueka» inició su retorno a suelo venezolano, después de más de dos décadas de lucha del Gobierno Nacional por traerla desde Alemania, donde se encontraba expuesta en un parque.

«Abuela Kueka», símbolo sagrado del pueblo pemón, fue entregada de manera irregular  al artista alemán Wolfgang Kraker por el gobierno de Rafael Caldera en 1998.

El entonces ministro de Ambiente, Héctor Hernández Mujica, entregó al artista y comerciante alemán el monumento para que integrara la exposición Global Stone, pero nunca regresó al país.

Jorge Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores, informó a través de su cuenta en Twitter, que ya la piedra Kueka, que pesa más de 30 toneladas, regresó a  Santa Cruz de Mapaurí, en el estado Bolívar, luego de que Venezuela y Alemania  alcanzaran un acuerdo con el Ejecutivo Nacional.

Cuatro años antes de que la entregaran, en 1994, la piedra fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Entrega irregular

Desde la llegada del presidente Hugo Chávez el poder, Venezuela inició los trámites para el regreso de la «abuela Kueka«. Según Caracas, la entrega de la piedra, que en Alemania fue profanada y tallada, fue irregular, porque violaba la regulación sobre el Parque Nacional Canaima como Área Bajo Régimen de Administración Especial, además de irrespetar las costumbres y tradiciones de los pemones.

La leyenda pemón de la abuela Kueka

Cuenta la leyenda que, Kueka era un joven Pemón llamado Taure Pam que fue a buscar a la joven más bella de la comunidad Macuxi, irrespetando las normas establecidas por Makunaima, dios celoso y estricto Pemón, quien decía que los pemones se debían casar entre ellos, al igual que los Macuxi. Luego de casarse, huyeron y tras ellos fue Makunaima, quien les encontró y les dijo: «Awarokuruu …Amoro aukowamumo Chokroro tatapiche anapo daro…» (¡maldito eres, vivirás siempre abrazado con tu esposa!). Makunaima sopló al viento esta oración y Kueka y su esposa fueron convertidos en piedra.

MMMV/VTactual.com

El viaje de la abuela Kueka: una historia de amor

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