7 señales de que podrías estar siendo víctima de la violencia de género

Pese a los avances en defensa de derechos humanos y de género, la sociedad occidental continúa escondiendo en su cultura un sesgo patriarcal que se evidencia en las relaciones más cotidianas.

Son muchas las expresiones populares que terminan avalando la violencia de género. Frases como «le pega, pero la quiere» o «¿quién la manda?» son expresiones que terminan por incriminar a las violentadas.
Específicamente en las relaciones de pareja pueden existir actitudes veladas que oculten violencia sicológica, simbólica, económica e incluso sexual. A continuación presentamos algunas señales de alerta que pueden ser indicio de la violencia de género:
1) Celos: muchas jóvenes suelen confundir este sentimiento con una señal de amor, pero en realidad se trata de una muestra, casi animal, de dominio. El celoso suele instigar a su pareja para que le de detalles de su relación con terceros e incluso acusarla de coquetear con otro sin ningún fundamento.
2) Control: algunos hombres, considerando que su pareja es un objeto de su propiedad, constantemente las hostigan para saber dónde están, imponerles cómo se visten e incluso asumir la administración de sus bienes. Estas situaciones suelen confundirse con el interés natural que existe dentro de una relación saludable.
3) Irritabilidad: los hombre violentos suelen tener ataque de ira descontrolados por las más mínimas causas y en esos episodios llegar a romper objetos o golpear cosas. Esas situaciones buscan intimidar a la mujer para evitar que tenga algunas actitudes no deseadas. Es posible que luego se disculpe pero reincida constantemente en los ataques de rabia
4) Insultos: por más acalorada que se pueda tornar una discusión de pareja, los improperios que mancillan la dignidad del otro no son indicio de nada positivo. Un hombre violento usa insultos o comentarios que degradan la autoestima de su pareja. Una señal de alerta es cuando esos comentarios vejatorios se vuelven cotidianos e incluso públicos.
5) Aislamiento: es común que especialmente al inicio de una relación la pareja prefiera estar más tiempo juntos que con sus otros círculos sociales, pero cuando la situación se torna absolutamente excluyente, hay un problema. El aislamiento distancia a la mujer de sus amigos y familiares para cortar los lazos que pudieran servir de apoyo a la víctima en una situación violenta.
6) Manipulación emocional: se trata de situaciones muy complejas en las que el agresor se victimiza y hace pensar a su pareja que actúa de manera violenta por amor. El chantaje emocional termina por obligar a la chica a actuar de cierta forma por sentirse culpable.

7) Abuso sexual: aunque pareciera uno de los más evidentes, también es uno de los tipos de violencia más censurados pues se trata del plano más íntimo de la pareja. Algunas señales inequívocas de este tipo de abuso son: los encuentros se dan cuando él lo desea, lo importante es su placer y no el de ambos o cuando insiste en prácticas sexuales que son sólo de su agrado.

KPO

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