7 de la cabina fotográfica de un taxista neoyorquino

La curiosa historia de un taxista de new york

Ryan Weideman, nativo de California, se traslado a New York con un único sueño, el convertirse en un fotógrafo profesional, pero, al no poder concretar su misión optó por convertirse en un taxista.

Su horario era el nocturno, y siempre llevó consigo su cámara fotográfica con la cual capturó un centenar de momentos. Eran los años 80 y su cámara logró captar miles de situaciones de aquella movida nocturna tan variopinta.

VT trae una galería donde se mostrará los 7 mejores y más curiosos momentos capturados desde ventanilla que dividía la «cabina fotográfica rodante»  de este taxista que nunca abandonó su oficio, que no era otra sino, fotografiar.

Bellas mujeres posaban ante su lente antes de iniciar su noche de disco

Travestís decoraban su asiento trasero y asumían la «sesión fotográfica» muy en serio

 

Otros eran un poco más tímidos y preferían sólo el servicio de taxi

Entre varias la ruta les salió más barata y vino con foto incluida

En este taxi sí se aceptaban animales, sólo si se dejaban fotografiar

¿Quién dijo que las «selfies» son algo nuevo?

Si te montabas, posabas, así de simple

KH

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