InicioActualidad¿En Venezuela es efectivo hacer una huelga de hambre?

¿En Venezuela es efectivo hacer una huelga de hambre?

La huelga de hambre es, quizás, la herramienta de protesta más extrema y desesperada en el arsenal de la lucha no violenta. No se trata solo de dejar de comer; es un acto de resistencia física y moral donde el propio cuerpo se convierte en el campo de batalla. En el contexto venezolano, donde la polarización y la crisis institucional han marcado las últimas décadas, este recurso ha sido utilizado por diversos actores políticos y sociales con resultados mixtos.


¿Qué ocurre en el organismo?

Cuando una persona decide iniciar una huelga de hambre, somete a su cuerpo a un proceso de autofagia (el cuerpo se consume a sí mismo para sobrevivir). Este proceso se divide en tres fases críticas:

1. Primera fase: El consumo de reservas (Días 1 al 3)

El cuerpo utiliza primero la glucosa que circula en la sangre y luego el glucógeno almacenado en el hígado y los músculos. Al agotarse (lo cual ocurre en unas 24 a 48 horas), la persona comienza a sentir mareos, debilidad extrema y una sensación de hambre voraz que desaparece al tercer día.

2. Segunda fase: El consumo de grasas (Demanas 1 a 3)

El organismo entra en un estado de cetosis. Empieza a quemar tejido adiposo para obtener energía. Aquí es donde el cuerpo intenta proteger las proteínas de los músculos y órganos vitales. Aparece el aliento cetónico (olor a manzana o acetona) y la pérdida de peso es evidente.

3. Tercera fase: El límite crítico (A partir del día 30-40)

Una vez agotada la grasa, el cuerpo no tiene más opción que consumir sus propias proteínas estructurales (músculos cardíacos, hígado, riñones). El riesgo de muerte es inminente por fallo multiorgánico o paro cardíaco.


Vigilancia médica y prevención de complicaciones

Para evitar daños irreversibles o la muerte, una huelga de hambre debe estar bajo estricta supervisión de profesionales de la salud independientes. Los puntos clave de vigilancia son:

  • Hidratación estricta: Es vital ingerir al menos 2 o 3 litros de agua al día, preferiblemente con electrolitos (sodio, potasio, magnesio) para evitar colapsos cardíacos.
  • Signos vitales: Monitoreo diario de la presión arterial, frecuencia cardíaca y niveles de glucosa.
  • Suplementación vitamínica: El consumo de Tiamina (Vitamina B1) es crucial para prevenir el Síndrome de Wernicke-Korsakoff, que causa daño cerebral permanente.
  • El peligro del «Síndrome de Realimentación»: Cuando la huelga termina, el paciente no puede comer normalmente de inmediato. Una ingesta brusca de calorías puede causar un desbalance de insulina y minerales que resulta fatal.

Caso venezolano

En Venezuela, la huelga de hambre ha pasado por diversas etapas. No se puede hablar de este tema sin mencionar a Franklin Brito (2009-2010), un productor agropecuario que falleció tras múltiples huelgas de hambre exigiendo la restitución de sus tierras. Su caso se convirtió en un símbolo de la lucha individual contra el Estado, pero también demostró la fragilidad del huelguista ante la indiferencia institucional.

Otros hitos incluyen:

  • Estudiantes en 2009 y 2011: Protestas frente a la OEA en Caracas para exigir libertad de presos políticos, logrando visibilidad internacional y algunas concesiones humanitarias.
  • Líderes políticos (2015): Leopoldo López y Daniel Ceballos iniciaron huelgas de hambre desde la cárcel para exigir una fecha para las elecciones parlamentarias.

¿Qué tan efectivas son las presiones?

La efectividad de una huelga de hambre no depende de la resistencia física del huelguista, sino de la presión mediática y la voluntad política.

Factor de ÉxitoPorcentaje de Influencia (Estimado)Descripción
Visibilidad Mediática40%Si el conflicto no es narrado, no existe presión para el poder.
Claridad de Demandas25%Objetivos realistas y específicos (ej. «fecha de elección») funcionan mejor que consignas vagas.
Apoyo Institucional20%El respaldo de organismos internacionales (ONU, CIDH) o iglesias.
Contexto Político15%La disposición del gobierno de turno a negociar para evitar un «mártir».

Efectividad real 

Según estudios de conflictos no violentos, las huelgas de hambre tienen una tasa de éxito de aproximadamente el 30% al 40% en lograr sus objetivos directos. Sin embargo, en Venezuela, el nivel de polarización ha reducido esta efectividad, ya que el Estado suele interpretar la huelga como un «chantaje» más que como una demanda legítima, lo que alarga los tiempos y aumenta el riesgo para el manifestante.

Disociación psicótica 


En conclusión, la huelga de hambre en Venezuela sigue siendo un recurso de alto riesgo y rendimiento incierto. Funciona más como un catalizador de opinión pública internacional que como una herramienta de cambio interno inmediato. Quien decida emprender este camino debe saber que su vida depende no solo de su voluntad, sino de la capacidad de su entorno para convertir su sacrificio en una noticia que el poder no pueda ignorar.

¿Te gustaría que profundizara en los protocolos médicos específicos para la realimentación segura tras una huelga prolongada?

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