#VTanálisis Covid-19 presenta dilema del huevo y la gallina

Aunque recientes teorías científicas se han aventurado a coquetear con la idea de que el huevo fue primero, uno de los dilemas filosóficos más antiguos de la humanidad aún está lejos de ser resuelto. La solución al milenario asunto entre el huevo y la gallina luce aún tan inalcanzable como hallar la salida a otro dilema muy en boga en estos días: relajar la cuarentena por el Covid-19 para salvar la economía o sacrificar la productividad a nombre de la salud y la vida.

Ya antes de declararse la pandemia las cosas no tenían buena cara para las economías más fuertes. EE.UU. y China enfrascados en una guerra comercial, los precios del petróleo bajando y los principales mercados adormecidos por la incertidumbre. El Coronavirus vino a dar una estocada inesperada a la economía que, aunque sea inhumano admitirlo, tiene que debatirse entre ver como se agrava el paciente o literalmente dejar que muera. Y en este último caso no hablamos de economía.

Diagnóstico de mercados

Sacrificio, una palabra con muchas interpretaciones y que pone a temblar al mundo cada vez que la usa el poder económico, sobre todo porque el sujeto a sacrificar nunca pertenece a los poderosos. Para ilustrar el ejemplo tenemos la recomendación de la gestora de riesgo Lazard Asset Managment, que admite la caída económica mundial que agravará el Covid-19 y recomienda ir por lo seguro. «Creemos que el mejor enfoque es concentrar el capital en empresas con balances y perfiles de financiación más sólidos y con capacidad de mantener los rendimientos de capital», receta la firma.

El equipo de A&G Banca Privada, expone que «la clave, no es tanto como de profunda será la contracción del primer semestre de 2020, sino en qué magnitud las medidas de confinamiento tienen éxito y cuánto ayudan a recuperar el crecimiento las medidas monetarias y fiscales adoptadas». Por su parte Allianz Global Investors receta que «para amortiguar las consecuencias de la crisis provocada por el Covidp-19, los bancos centrales y los gobiernos han anunciado recientemente la puesta en marcha de unos planes financieros y de liquidez masivos sin precedentes«.

Todo ello nos lleva a concluir que una vez superada la crisis del Coronavirus, el capital mundial está preparando el terreno para que la recuperación no sea tan traumática para los sectores «más adaptados» para caer parados como los gatos. Esto por supuesto en detrimento de los sectores y países más débiles.

Flexibilización a todo riesgo

El Covid-19 dibuja un escenario caótico para la economía mundial y los países que se disputan el dominio de los mercados, no van a darse el lujo de perder sus privilegios por «una simple gripe». Ya China relaja sus medidas de cuarentena y pocos hoy tienen dudas de que la nación asiática será una de las mejor paradas al final de este túnel. Estados Unidos no se va a quedar atrás y también flexibiliza sus medidas de aislamiento para reabrir su economía, la diferencia es que este país es hoy el foco mundial del virus con mas de un millón de infectados y 60 mil personas muertas.

Protestas en favor de la reapertura económica se apreciaron en varios estados del país norteamericano

Este sombrío panorama no detiene al país norteamericano, que en medio de desencuentros internos reactivó esta semana varios sectores de su economía pese a las advertencias sobre la multiplicación de los contagios. Para esta semana unos 19 estados de la Unión habrían reabierto su economía siguiendo las recomendaciones del presidente #DonaldTrump de reactivar la productividad.

Aunque el plan del presidente incluye medidas de prevención como distanciamiento entre personas en los comercios y aislamiento para los más vulnerables, muchos dudan de la efectividad del plan para evitar la propagación de la enfermedad. Uno de ellos es el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, a quien preocupa que la reapertura apresurada en regiones vecinas, afecte negativamente las restricciones que él aún mantiene en la ciudad de los rascacielos.

Retroceso traumático en América Latina

Si algo va mal, siempre puede estar peor, dice una popular frase pesimista. En una región azotada por golpes de Estado y cambios radicales en los modelos políticos de sus gobiernos, no se puede esperar otra cosa en un ambiente agravado por la crisis económica mundial y ahora el Covid-19.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, divulgó un informe que pinta un escenario desolador para la región.

La CEPAL augura el mayor retroceso en la historia de América Latina para 2020, superando a la Gran Depresión de 1930. El organismo estima una caída del PIB de -5,3%, en buena parte agudizada por el Coronavirus, que ha llevado a «una reducción del comercio internacional, la caída de los precios de los productos primarios, la intensificación de la aversión al riesgo y el empeoramiento de las condiciones financieras mundiales, una menor demanda de servicios turísticos y una reducción de las remesas», según estima el más reciente informe divulgado por la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

La caída está marcada por la desaceleración de negocios con China y Estados Unidos, socios vitales para la región. «Se prevé un fuerte aumento del desempleo con efectos negativo en pobreza y desigualdad», augura el informe difundido en Santiago de Chile por Bárcena.

Randolph Borges/VTactual.com

El inquilino de la Casa Blanca prioriza la economía antes que al Covid-19

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