#VTanálisis #DonaldTrump gana nominación republicana pero se enfrenta a furia del coronavirus

#Donald Trump, está en una encrucijada política causada por su decisión de subestimar a un enemigo invisible.  Y no, no es Bernie Sanders o Joe Biden, es el Coronavirus, que en poco más de un mes se convirtió en pandemia mundial, aunque al inquilino de la Casa Blanca no le pareciera importante.

Ahora, pese a que ya ganó la nominación del Partido Republicano y el último precandidato de esa tolda se retiró, Trump enfrenta una tormenta política sin precedentes, causada por él mismo.

Diferentes encuestas realizadas por los medios de comunicación Reuters y CNN, hablan de un descenso de la popularidad del empresario, que había subido en los primeros día de la llegada del virus.

Una encuesta de Reuters / Ipsos a finales de marzo dio como resultado que la aprobación del manejo de Covid-19 por parte de Trump se había reducido al 42%, frente al 48% de la semana anterior.  Además, su índice de aprobación general fue del 40%, como ha estado durante gran parte de su presidencia.

Por su parte el estudio de CNN indica que sólo el 45% de los estadounidenses aprueba la respuesta de Trump ante la enfermedad.

La guerra de Donald Trump

Con un enfrentamiento abierto con los principales medios de comunicación y con el gobernador del estado de Nueva York (la zona geográfica más afectada del mundo), el demócrata Andrew Cuomo, las cosas para la exestrella de televisión pintan color de hormiga.

En días recientes, en su conferencia de prensa diaria para dar el parte del estado del país con más infecciones del mundo por el Covid-19, Trump entró en cólera con la prensa, ante la pregunta de por qué había hecho caso omiso durante enero y febrero de las advertencias sanitarias de las Naciones Unidas.

Para contraatacar, presentó un vídeo, que la propia prensa del país norteamericano catalogó de propagandístico, y se dedicó durante las más de dos horas del encuentro, a defender su «gestión» y a tratar con poco respeto a los periodistas.

Sin embargo, con casi toda la prensa en contra, #DonaldTrump parece restarle importancia y está muy convencido de que será elegido como el 46º presidente de los Estados Unidos. Si no lo logra, se convertirá en el primero en no lograrlo en 39 años.

La ira de Trump en contra de la OMS

Y la pugna no sólo es interna para Trump, el mal manejo que ha hecho su gobierno de la pandemia, le ha traído roces con otros líderes extranjeros y hasta con la propia Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con la OMS, Trump hizo lo impensable en medio de una pandemia de estas características que ya infecta a más de 600 mil estadounidenses y ha matado a casi 30.000: cortó el financiamiento del país al organismo, acusándolo de ser aliado de China y de extender las falsas informaciones del gigante asiático sobre el tema, lo que contribuyó a la extensión de la enfermedad.

En respuesta, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesu, le respondió: “La OMS no hace política”.

La «única preocupación» de la OMS “es salvar vidas” frente a la pandemia de Covid-19 y en esa tarea «no hay tiempo que perder», puntualizó el etíope Adhanom Ghebreyesu a través de su cuenta de Twitter. Este principio, resaltó, «mitigará el impacto económico de la pandemia».

«No hay tiempo que perder», insistió el funcionario, para quien «el enfoque está en trabajar para servir a todas las personas, salvar vidas y detener la pandemia».

Y esta decisión de Trump, le lanzó encima un camión de críticas.  Uno de los primeros en reaccionar fue el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, quien aseguró que ahora, en medio de la mayor pandemia mundial en más de un siglo, «no es el momento» para recortar fondos a la organización humanitaria.

«Creo que la Organización Mundial de la Salud debe ser apoyada, ya que es absolutamente fundamental para los esfuerzos del mundo para ganar la guerra contra el Covid-19», dijo en un comunicado.

«Ahora (…) no es el momento de reducir los recursos para las operaciones de la Organización Mundial de la Salud o cualquier otra organización humanitaria en la lucha contra el virus», agregó.

Otros países como China, Alemania y Nueva Zelanda reclamaron al republicano su política.

Caso Venezuela

Que Donald Trump gane o no las elecciones en noviembre no pareciera hacer una diferencia, ni representar una oportunidad para Venezuela.

Pese a que el multimillonario ha sido más agresivo que su predecesor, Barack Obama, el candidato demócrata que irá a las urnas con Trump es Joe Biden, quien fue vicepresidente de Obama, el primer presidente afroamericano de EE.UU., pero también el primero en declarar a Venezuela como una «amenaza inusual y extraordinaria», decreto que allanaría las sanciones de Washington contra Caracas.

Además, por lo general, al menos hasta la llegada de Trump hace casi cuatro años, EE.UU. es un país que sostiene en el tiempo su política exterior sin importar el mandatario de turno.

Y Joe Biden tampoco ha sido suave en lo que respecta a Venezuela.  No ha parado en miramientos para llamar «dictador» al presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, pero no apoya que su país esté en el «negocio» de un cambio forzoso de Gobierno en el país petrolero.

“Los Estados Unidos no deberían estar en el negocio del cambio de régimen. Nicolás Maduro es un dictador, simple y llanamente, pero el objetivo primordial en Venezuela debe ser presionar para un resultado democrático a través de elecciones libres y justas, y ayudar al pueblo venezolano a reconstruir su país”, dijo en una entrevista reciente.

Cuando faltan todavía siete meses para que los estadounidenses vayan a las urnas, probablemente, esta vez, no sea el sistema electoral indirecto del país el que elija, sino los sobrevivientes de la pandemia de Covid-19 en el país que se ha llevado la peor parte de esta tragedia.

Maya Monasterios Vitols-Vtactual.com

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