#VTactualReportaje Las trochas: un arma de guerra de Colombia para Venezuela

Entre los nuevos vicios que se han desprendido del Coronavirus se ha desatado entre Venezuela y Colombia un fenómeno que aumenta el riesgo de contagio de los venezolanos: «Las trochas», un camino ilegal en medio de la frontera que comunica a los dos países y según denuncias del gobierno de Venezuela, solo favorece a la nación neogranadina.

No es nada nuevo, las trochas siempre han existido, sin embargo ahora son utilizadas como un arma de guerra desde el país hermano para ingresar a los venezolanos portadores del virus a territorio e incrementar los contagios.

Entre ambos países hay más de 2.200 kilómetros de frontera, y a lo largo de este recorrido hay alrededor de seis cruces oficiales controlados por Migración Colombia, el principal es el Puente Nacional Simón Bolívar, además hay más de 80 pasos fronterizos clandestinos utilizados para cruzar de un país a otro sin ningún tipo de restricción: sin pasaporte, carnet,  vacunas, solo pagándole a los llamados «trocheros o coyotes».

Desde que inició el 17 de marzo la cuarentena por el Covid-19 decretada por el gobierno bolivariano en estos pasos fronterizos se comenzó a implementar una especial atención por parte de las autoridades venezolanas, ante el riesgo y el peligro que representan para el país. No obstante, ha sido imposible controlar los caminos improvisados de la región limítrofe por no contar con la debida atención colaboración de la Administración colombiana, dirigida por el presidente Iván Duque.

El ingreso ilegal de connacionales contagiados desde Colombia ha convertido a este país en el principal foco de contagio hacia Venezuela. Este 20 de junio el ministro para la Defensa de Venezuela, general en jefe Vladimir Padrino López, denunció que el paso ilegal por las trochas cada vez se profundiza más. Ante los hechos anunció que su gobierno reforzará las medias debido a que grupos paramilitares están alentando a los venezolanos, muchos de ellos contagiados del virus,  para regresar a Venezuela a través de los pasos ilegales con la finalidad de propagar el virus.

«El asunto del paso de los connacionales por las trochas, este es un asunto que está siendo propiciado, alentado por las autoridades, debo decirlo responsablemente, autoridades colombianas en connivencia del sector del paramilitarismo, aprovechándose de la zozobra  y del deseo de los  connacionales nuestros de retronar al país producto de la desatención de salud en estos países», expresó el  funcionario castrense.

Testimonio del negocio

No se trata solo de una amenaza de un país a otro, el paso por las trochas es un negocio que lucra a sectores políticos, grupos armados colombianos como el paramilitarismo, entre otros. 

Las trochas no son caminos demarcados, son caminos que van demarcando a los migrantes, abriéndoles el paso. Son laberintos llenos de charcos, animales, agua estancada y donde no tienes ninguna garantía de llegar a salvo, así lo describe Manuel Pérez, un venezolano que regresó de Perú y estuvo a punto de atravesar las trochas.

«Llegué de Perú y no me quería hacer el examen del Covid-19 porque había que hacer cola y esperar dos días, me quedé en Pamplona, a 70 kilómetros de Cúcuta y ahí conocí a un trochero que me dijo que no tenía que esperar, que en esos dos días de espera me podía ir por la trocha sin hacerme la prueba y llegaba a Venezuela más rápido», relató.

La propuesta no le pareció descabellada, le explicaron la ruta y hasta fue a ver el camino por donde tendría que pasar, sin embargo cuanto conoció el costo del pasaje y las condiciones se arrepintió.

«Quienes regresamos a Venezuela lo hacemos porque no pudimos sostenernos en otro país, porque no nos dieron la oportunidad, es decir, no tenemos dinero para pagar y pasar», expresó.

El costo por pasar por al trocha «La Playita» una de las más comunes por estar cerca del puente Simón Bolívar era de 300 dólares caminando, si era en carro particular 500 dólares. «Además me dijo que no había garantía de poder pasar, si llegaba la policía de migración y me agarraban preso nadie respondía por mí y perdía el dinero que había pagado», aseguró Manuel.

Los cuentos de camino, como se dice coloquialmente en Venezuela, lo asustaron aún más, el paisaje por donde tenía que pasar era un río lleno de monte, en el cual no se veía nada a lo lejos, ni siquiera otras rutas. Por lo tanto, prefirió irse por lo seguro, en el proceso legal para lograr llegar a Venezuela se demoró mes y medio, «acudí a los Puntos de Atención a Ciudadano (PASIC) y ahí me hicieron la prueba, salí negativo y pude pasar luego de 4 días esperando. Después esperé 20 días en un refugió en el estado Táchira donde me volvieron hacer la prueba», narró el ciudadano.

A Manuel le dieron un tapabocas, guantes, una bolsa de comida y un frasco de alcohol para el trayecto. Manifestó que además del riesgo de que te lleven preso, está el peligro de enfermarse de Covid-19 o de otra cosa. Asimismo, esta semana se informó desde Colombia la crecida del río Táchira por lo que el paso fronterizo se hace aún más delicado.

Manuel afirmó que por las trochas del Puente Santander es incontrolable el paso, los llamados  «trocheros» captan a las personas en Cúcuta y por esta región les dan el paso.

El contacto tampoco es fácil, detalló que los «trocheros» no se consiguen a la vuelta de la esquina, alrededor del puente Nacional Simón Bolívar se ven camuflados entre las personas, te ofrecen el servicio en susurro, pero todos saben quienes son, se caracterizan por parecer «paisanos» un término colombiano que describe a los hombres vestidos con atuendo humilde de sombrero y pantalones jeans. Si aceptas te dicen la hora, y el lugar a donde tienes que llegar, casi siempre es de madrugada y debes cancelar de inmediato el dinero.

Sin embargo, estos caminos no son solo utilizados para regresar a Venezuela sin hacerse el respectivo chequeo médico, también son vías que son empleadas para el contrabando de comida, de gasolina, entre otros, como el cobre, un metal que es bien remunerado en Colombia y todo esto sucede frente a la mirada permisiva de las autoridades neogranadinas. 

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En 2019, antes de la pandemia, en medio de un gran afluentes de venezolanos que migraron a otros países se reportaron extraoficialmente alrededor de 800 mil venezolanos que desaparecieron en la travesía de cruzar por estos caminos, reseñó la agencia internacional AFP. 

Por otras ramas

El paso de connacionales ilegales por las trochas no es el único beneficio que se llevan los colombianos, al permitir que se propague el virus en Venezuela. Recientemente se reavivó el contrabando de extracción de gasolina por esas vías.

El protector del estado Táchira, Freddy Bernal intensificó desde el comienzo de la pandemia el seguimiento al tema de las trochas, recientemente aseguró que los connacionales son utilizados para trasladar combustibles por los caminos clandestinos.

Explicó que en Táchira “llegan 25 gandolas de gasolina diarias que son distribuidas en toda la región. La gran sorpresa para nosotros es que las estaciones a precio internacional están abarrotadas de gente».

Denunció que “las cisternas de gasolina llegan con mil o dos mil litros menos de gasolina. Las cisternas en el camino se paran en lugares que se llaman ordeñaderos para extraerle el combustible. Esa es una mafia que estamos investigando, además usan a los connacionales para pasarlos», explicó.

Agregó que se han detectado mafias que les cobran a los venezolanos hasta 350 dólares por persona para pasarlos a Venezuela desde Colombia con salvoconductos falsos. Aseguró que han caído tres estructuras famosas y están a la orden de los tribunales competentes. «El 80% de los contagiados que tenemos en Venezuela vienen de Colombia”, recalcó.

Dos batallas por el control

Venezuela ha denunciado esta práctica en varias oportunidades razón por la que ha incrementado protocolos de control y prevención ante el contagio, sin embargo es una medida que  ha tomado de manera unilateral, ya que Colombia, por el contrario, ha hecho caso omiso del problema.

Al comienzo de la pandemia las autoridades colombianas aseguraron que pese a la fuerza pública que ellos pueden aplicar, «las condiciones topográficas y la masividad del flujo migratorio ilegal sobrepasan la capacidad de las autoridades colombianas de controlar los kilómetros que mide la frontera con Venezuela en el área metropolitana de Cúcuta».

Venezuela activó tres puntos de control para evitar que se propague el virus. El primero de ellos es el Puesto de Atención Social de Campaña, un espacio dispuesto por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), para recibir a los connacionales en más de 80 carpas donde se les da seguimiento a los protocolos de seguridad.

El segundo es el Punto de Atención Integral Especial (PASIE), destinado a recibir a connacionales detectados como casos positivos, siendo asintomáticos con riesgo de contagio. Allí se le atiende con los protocolos de la Organización Mundial de Salud y la Comisión Presidencial para la Prevención, Atención y Control del Coronavirus en Venezuela.

El tercero es el Punto de Atención Integral Social Aéreo (PASA), en el que se realizan las últimas pruebas de descarte siguiendo los protocolos exigidos por la Organización Mundial de Salud y la Comisión Presidencial para la Prevención, Atención y Control del Coronavirus en Venezuela en el ámbito de seguridad, aislamiento y a nivel epidemiológico.

Este lunes 22 de junio, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió sobre un segundo brote de Covid-19 en el país debido al paso ilegal por las trochas, por lo que llamó a la conciencia social y a reforzar el cordón sanitario en la frontera. En días anteriores el mandatario solicitó reportar y no aceptar en las comunidades a connacionales que regresen de manera ilegal con ayuda de los «trocheros» ante el riesgo que pueden representar. 

«El cordón sanitario se ha ido irrespetado por trocheros inescrupulosos y connacionales inconscientes. Esos trocheros meten gente y han terminado contagiando familias en muchos estados del territorio nacional, como Aragua, Miranda, La Guaira y muchas otras regiones del país», informó  Nicolás Maduro.

Ante las últimas cifras anunció que se continuará radicalizando la cuarentena en todo el país. Desde Colombia y Brasil han regresado 60.942 connacionales a Venezuela, de los cuales 2.414 resultaron positivos en los exámenes de despistaje del Covid-19.

NB/VTactual

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