Ola de violencia sexual denuncian en Sudáfrica

Ola de violencia sexual denuncian en Sudáfrica

Al grito de «No violemos a nuestra hermana» y «No hay fianza por violación y asesinato«, cientos de sudafricanos salieron a las calles para protestar contra el presunto violador de una niña de 7 años en el baño del restaurante Pretoria at Dros, muy popular en el país.

La manifestación tomó peso en las afueras del Tribunal de Magistrados de Pretoria, donde un hombre de 20 años de edad recluido desde el 22 de septiembre como posible sospechoso del caso, se presentaba a una audiencia de fianza.

Horas más tarde el Servicio de Policía informó que la libertad bajo fianza fue negada y el acusado permanecerá bajo custodia hasta que se realice una nueva investigación y se presente a nueva audiencia el 1 de noviembre.

La protesta estuvo acompañada de ciclistas, motociclistas, activistas, entre otros, mientras que en el resto del país crece la indignación por la larga lista de violencia contra mujeres que se han registrado los últimos meses.

Los sudafricanos exigen al gobierno instaurar leyes que resguarden la vida de los ciudadanos y condenen de manera estricta la violencia sexual que se ha desbordado en la nación. «Necesitamos sentencias de por vida, y los acusados ​​no deben recibir libertad condicional», argumentó la directora de Mujeres y hombres contra el abuso infantil en Johannesburgo, Vincentia Dlamini.

Sudafricanos protestan contra la violencia sexual desatada en el país, y exigen al gobierno aplicar cero toleracia a los culpables

Sudáfrica ha desatado una ola de abusos contra mujeres y niños en los últimos meses, que de acuerdo con un informe del servicio nacional de estadísticas de la nación, registra que 138 de cada 100 mil mujeres en Sudáfrica fueron violadas entre 2016 y 2017. A eso se le anexan datos recientes de la policía que indican que en el último año fueron denunciados 40 mil 035 casos de violación.

Un caso reciente es el de una chica universitaria de 23 años de edad, que tras denunciar una violación en el campus por uno de sus compañeros, se quitó la vida. El mes pasado, en otro caso de abuso sexual fue denunciado un hombre que se hizo pasar por médico en un hospital en la provincia de Eastern Cape, y violó a una joven de 17 años que acababa de dar a luz.

Como estos cientos de casos se registran cada día en el país africano, mientras tanto los ciudadanos han dicho que se mantendrán en las calles hasta que las autoridades tomen justicia en relación a los delitos de abuso infantil, asesinatos, violación y la trata de personas.

NA

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