#VTentrevista Ingerzon Freites: Venezuela entre el bloqueo y “acciones cosméticas”

Seguir hablando de sanciones estadounidenses contra Venezuela es admitir que se ha hecho algo malo y que se está recibiendo un castigo como consecuencia de ello. Este es el razonamiento del economista Ingerzon Freites, director del Observatorio Venezolano de la Realidad Económica (OVRE), quien ve con preocupación las nuevas medidas emprendidas contra el país suramericano, pero admite que mucho de lo que se vive en Venezuela es consecuencia de malas decisiones económicas.

En exclusiva para VTactual, el especialista compartió su análisis sobre los más recientes movimientos del juego económico que se le impone al país caribeño y presenta algunas recomendaciones a manera de esperanza para que este nuevo zarpazo no hunda más a los venezolanos en este laberinto.

Ingerzon Freites dirige el Observatorio Venezolano de la Realidad Económica, que agrupa a especialistas en el tema social y económico para hacer diagnósticos y propuestas para fortalecer la economía del país.

Un golpe por todo lo alto

Para Freites las medidas tomadas contra la aerolínea bandera de Venezuela, Conviasa, de momento no tienen gran impacto para la economía del país, pero sí para los particulares que hacen negocio con Estados Unidos y no necesariamente están vinculados al gobierno. “Hay que ver cuáles son los verdaderos alcances de esta sanción, sobre todo por el tema de repuestos, pero no está muy claro”, opina.

Para Freites el tema Conviasa representa un duro golpe, pero no es el más grave. “Las sanciones en el área financiera son las que más daño le hacen al país porque son las que tienen que ver con los ingresos fiscales. Eso ha causado que nuestra principal industria, PDVSA, se vea afectada significativamente y a su vez todo el aparato económico estatal, con efectos secundarios en el sector privado”.

40 aeronaves de Conviasa fueron sancionadas por Washington

Freites sostiene que el Producto Interno Bruto (PIB) de la economía venezolana se ha contraído en más de un 70%, cifra alarmante cuya responsabilidad adjudica en gran parte al tema del bloqueo estadounidense, pero “no en su totalidad”.

Otra vez el petróleo

Venezuela es apetecible por tener las mayores reservas probadas de petróleo, una presa que le ha costado mucho dinero a los deseos de Washington. En tal sentido desde el norte se mandó a bloquear todo comercio petrolero con crudo venezolano, a lo que algunas empresas europeas y asiáticas han reaccionado con indiferencia. Pero Estados Unidos ya lanzó amenazas de sanciones contra esas empresas.

“Venezuela va a seguir teniendo una vía de escape a través de los países aliados: China, Rusia, India, Turquía, que vienen comprando el crudo a Venezuela con descuento, sabiendo que hay unas acciones unilaterales por parte de Estados Unidos”, estima Ingerzon Freites, quien cree que bajo este clima tendremos una economía muy parecida a la del año pasado. “La capacidad de Venezuela de mantenerse más allá de esta nueva arremetida, tendrá que ver con la posición que tengan sus aliados estratégicos”.

Economía atada al petróleo y ¿privatización en puertas?

Como consecuencia del bloqueo estadounidense y de malas decisiones del gobierno venezolano, la economía del país se ha contraído de manera alarmante, opina Freites. “Venezuela tenía un PIB por encima de 400 mil millones de dólares, y actualmente no es superior a los 100 mil millones de dólares, más o menos dos tercios de la producción cayó. Lo peor es que no hay indicios de que este año pueda haber un aumento del PIB”, lamenta el economista quien vaticina que posiblemente haya una desaceleración de la caída, lo cual dependerá de los ingresos petroleros.

Freites reconoce que en el ambiente hay muchos rumores acerca de la privatización de PDVSA, punto de honor del gobierno que rescató hace años la industria petrolera del control extranjero. “Hay rumores de privatización de parte de las acciones, rumores de despidos que piden los inversionistas privados para poder recuperar la empresa. Esto seguramente va a poder incidir en la economía hacia finales del tercer trimestre de este año, sin embargo habría que ver cuáles son las regalías, ventas y revisar las condiciones con las que PDVSA se está asociando con estos privados”.

Macrodevaluación del Bolívar

El economista Ingerzon Freites no es muy optimista en relación a la sostenibilidad de la moneda venezolana. “En apenas mes y medio de este año tenemos una devaluación del 50% del bolívar, acompañado de una caída en los precios del petróleo y una caída de la producción petrolera que ya comentábamos y la mayoría de los sectores de la producción nacional están paralizados”.

A ello se le suma el freno de producción de las industrias básicas de Guayana, que tampoco aportan ingresos a la nación. “La economía venezolana en términos reales no está mejorando”. Dice el economista que la apertura de nuevos locales comerciales puede ser un indicio engañoso de recuperación. “Eso tiene que ver con flujo de dólares que ingresan por concepto de remesas, capitales extranjeros, lavado de capitales, pero no ingresan por las vías tradicionales. No lo tenemos claro”, reconoció.

Acciones cosméticas

“Lo hemos dicho durante muchos años y lo repetimos: el gobierno ha tomado acciones cosméticas o muy superficiales, que no terminan de resolver el problema porque no forman parte de un plan integral. Eso lo que hace es incidir ligeramente en algunos sectores de la economía nacional sin resolver el tema de fondo”.

Considera que medidas como el uso de la criptomoneda “petro”, no están claras ni para el propio gobierno y que la eliminación del control de cambio debió llegar hace cuatro años atrás. “El gobierno está haciendo esfuerzos por recuperar el aparato productivo, pero no hay ningún tipo de confianza de la inversión extranjera directa que se concentra en el sector petrolero, que hace que la recuperación se más lenta, por lo que se necesita la inversión en otros sectores”, recomendó.

Finalmente Freites considera que la inestabilidad política promovida desde el extranjero, va en detrimento de la economía, situación que podría agravar temas sensibles como el acceso a alimentos y medicinas. “Si el gobierno tiene la intención de dar un cambio para salir adelante con todo y sanciones, bloqueo y guerra económica, el gobierno tiene que cambiar a los ejecutores de las políticas económicas que son los ministros y ministras y sentarse con gente capacitada, dejar el tema partidista, de lealtades, porque ya hemos visto los resultados. Sentarse con todos los sectores: privado, universitario, el político. Porque hay una relación muy estrecha entre la economía y la política”, culminó.

Randolph Borges/VTactual.com

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