Hora perpetua para los «señores de la muerte» en Argentina

Paz amarga, nostálgica o quizás resignada, es la sensación que debieron sentir este miércoles los familiares de las víctimas de la dictadura argentina, cuando escucharon por CIJ TV, el canal de la agencia de noticias del Poder Judicial local, la noticia que esperaban desde hace décadas: cadena perpetua para los represores del régimen de Jorge Rafael Videla.

Los tres hombres de la muerte, -como comúnmente se les conoce en ese país a los toruturadores de la dictadura-, Alfredo Astiz, El Ángel de la muerte, Jorge El Tigre Acosta y Ricardo Cavallo, alias Sérpico, han recibido penas de cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad perpetrados en Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), centro de represión de la dictadura.

Los ex funcionarios del régimen fueron sentenciados por la justicia argentina como culpables por cometer «homicidios, privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos para obtener información», entre otros delitos, como la «sustracción de menores de diez años».

El ex piloto de Aerolíneas Argentinas, Mario Daniel Arru, vinculado a los ‘vuelos de la muerte’, recibió la misma pena y pasaría el resto de su vida en prisión.

Durante este juicio considerado el más grande de la historia reciente de Argentina (la denominada causa ESMA III), fueron investigados crímenes que afectaron a 789 víctimas. Medio centenar de acusados más han recibido duras penas por su participación en la represión.

Cientos de manifestantes y organizaciones defensoras de los derechos humanos que esperaban con ansias este juicio, se concentraron en las afueras de los tribunales de Comodoro Py para escuchar el fallo y celebrar las condenas.

El macabro centro clandestino de tortura ESMA

El antiguo edificio de la ESMA, uno de los centros clandestinos de detención, tortura y muerte más importantes de la época.

En este lugar considerado un símbolo de los crímenes de lesa humanidad del autodenominado  ‘Proceso de Reorganización Nacional’, funcionó una sala de maternidad donde nacieron al menos 34 niños de mujeres detenidas y luego desaparecidas, consumándose el robo sistemático de recién nacidos.

En ese centro clandestino, hoy convertido en el Espacio para la Memoria y los Derechos Humanos, pasaron unos 5.000 detenidos hasta el fin de la dictadura en 1983. Se calcula que la última dictadura argentina dejó un saldo de 30.000 desaparecidos y miles de torturados.

AMR

Argentina acostumbrada al silencio en casos como el de Santiago Maldonado

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