De cómo se volvió a hundir Argentina y quién la sacará a flote

Recorrer las calles de Buenos Aires es mas amargo que un tango de Gardel. La inflación argentina, una de las más altas de la región, ha conseguido derrumbar la moral que con tanto trabajo levantaron en la nación suramericana los gobiernos de la pareja Kirchner, quienes sacaron a flote a un país azotado por la corrupción, la entrega de soberanía y los monopolios mafiosos.

Desde la llegada a la presidencia del derechista Mauricio Macri, se restablecieron las alianzas con el Fondo Monetario Internacional, y el endeudamiento de la nación suramericana retornó con la promesa del progreso y el libre mercado que todo lo puede. Sin embargo, Macri no ha podido parar la inflación, que hoy es una de las más altas del mundo, gracias a la eliminación de subsidios a los servicios que dispara las tarifas mes a mes.

Las políticas económicas del presidente Mauricio Macri regresaron a la Argentina al foso de la inflación y la pobreza

La subida de las tasas de interés en la banca, frenó el consumo ya deteriorado de la población y hoy más del 30% de los argentinos ocupan la franja de pobreza crítica. La poca credibilidad de los mercados e inversionistas en que un hombre como Macri pueda sortear la crisis, pese a ser afecto a las políticas neoliberales, ahuyenta la inyección de capitales y hace tambalear la reelección del presidente.

¿Una tabla de salvación?

Toda esta situación trae de vuelta a Cristina Fernández. La ex presidenta ya manifestó sus intenciones de volver a la Casa Rosada y el respaldo popular, quizá guiado por el éxito obtenido en su gestión anterior, y en la de su desaparecido esposo, Néstor Kirchner, no se ha hecho esperar.

La precaria situación económica, trae de regreso a Cristina Fernández, con quien los argentinos respiraron mejores tiempos

Sin embargo la opción de CFK no trae noticias alentadoras al panorama económico argentino. Como es bien sabido, el capital es cobarde y huye ante la mínima amenaza que vea en su camino. La propaganda contra CFK está basada en generar temores a potenciales inversionistas, quienes ante la crisis y el posible retorno de un gobierno cercano a la izquierda, están optando por irse del país, lo que dificulta una rápida recuperación económica.

Algunas encuestas ya han comenzado a inflar candidaturas de algunos “outsiders”, pero la intención de voto sigue muy aferrada a Fernández y Macri, por lo cual se espera una segunda vuelta en el proceso, lo que permitirá el reacomodo de fuerzas.

Las elecciones argentinas están pautadas para octubre de 2019, pero los candidatos que se enfrentarán surgirán de una elección primaria que se producirá en agosto de este año, según lo previsto en el calendario comicial argentino.

RB

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