Sexo, armas y Rolls Royce: la cara “oculta” de OSHO

El confinamiento por la pandemia de Coronavirus viene acompañado por una serie de efectos psicológicos como la ansiedad y la incertidumbre. Entonces la meditación y la espiritualidad emergen como panaceas para enfrentar la situación.

Entre las “píldoras espirituales” que compartimos por las redes sociales se encuentran las atribuidas a un “sabio” místico de la India llamado OSHO. Sus libros se venden como pan caliente. Pocos saben que tras esa fachada de “iluminación” se esconde una historia de sexo, armas y 92 Rolls Royce.

Rajneesh y su élite de “pensadores libres”

Rajneesh Chandra Mohan – OSHO – nació en Kuchwara, India, en 1931. Estudió en la Universidad de Jabalrur y luego se desempeñó como profesor de filosofía y sánscrito. Sus charlas se volvieron famosas entre la burguesía local y muchos extranjeros occidentales fascinados por la filosofía oriental. Solía hacer bromas contra católicos y judíos, contra Gandhi y el socialismo. Alababa a la civilización moderna, la ciencia y la libertad sexual.

Rajneesh «les hizo sentir que pertenecían a una  élite de pensadores libres, que miraron más allá del fanatismo y los hábitos sociales de todos los demás «, escribió el New Yorker.

Su fama como un orador extraño e irreverente se extendió a tal punto que en 1966 se vio obligado a renunciar a su puesto de profesor y se convierte en “Gurú” itinerante. En 1970, anunció que había recibido la iluminación y se instaló en un apartamento de Mumbai para dedicarse a la meditación y la enseñanza a sus discípulos, que continuaron creciendo.

En 1974 crea la Rajneesh Foundation abriendo el lujoso ashram en la tranquila ciudad de Poona. A partir de allí cambia su nombre por el de Bhagwan Shree Rajneesh (que traducido sería “Señor Dios”). El ashram funcionó durante ocho años y cerca de 50.000 norteamericanos peregrinaron hasta allí.

En 1981 Rajneesh huye repentinamente de India a causa de denuncias por fraude fiscal. No obstante, ya tenía donde mudarse: una granja de casi 26.000 hectáreas en Estados Unidos, en el estado de Oregon, valorada en seis millones de dólares.

La doctrina de Osho, el “Gurú del Sexo”

Su doctrina es un pastiche muy afín a la ideología New Age. Mezcla elementos del hinduismo, con el budismo tántrico, la psicología y cristianismo. Manifestaba un gran desprecio por las demás religiones. Aseguraba que el universo está dirigido por un “Alma Cósmica”.

Sus enseñanzas fascinaban a muchos porque combinaba la vida mística y espiritual con el disfrute de los bienes materiales y la más completa liberación de las inhibiciones y de la sexualidad. En su criterio, el ser humano tiene dos caminos: reprimir el sexo o transformarlo: “Rechazarlo te hará ser miserable”, sentenciaba.

OSHO hablaba de espiritualidad, capitalismo y sexualidad. Era toda una superestrella para la burguesía occidental

Creó el concepto de “meditación dinámica”. Se trataba de sesiones “terapéuticas” que incluían deambular desnudos alternando desahogos de enfado, gritos, respiraciones profundas, risas, llantos, caricias, besos y orgías que llegaban a incluir en algunos casos violencia sexual. Todo ello vivido como una “liberación interior y espiritual”.

En su antropología, el nuevo hombre iluminado, “Zorba, el Budha”, es espiritual y materialista a la vez. De carácter hedonista y preocupado solo por el presente, por el sexo, la meditación y las experiencias nuevas de liberación y desinhibición.

Los convertidos debían subordinarse en un ritual a la persona del gurú: someter sus bienes y su vida entera. Entregaban su conciencia y recibían “un nuevo nombre” en sanscrito.

Un “Paraíso” llamado Rajneeshpuran

La intención de Rajneesh era crear una ciudad para vivir en comunión, buscar la iluminación y cambiar a la humanidad propia. El lugar elegido fue el rancho “The Big Muddy Ranch” en el condado de Wasco en Oregon. Renombrado como “Rancho Rajnísh” cientos de sannyasis – seguidores de OSHO – se trasladaron al lugar clamando que sólo deseaban tener sus cultivos.

No obstante, los habitantes del pueblo más cercano, Antelope, en cuanto descubrieron que los recién llegados – que portaban ropa en tonos rojos, rosas y morados – estaban allí como parte de un culto religioso iniciaron una campaña para expulsarlos del lugar. Sus esfuerzos fueron infructuosos.

Los sannyasis utilizaron el poder económico de su comuna para comprar residencias en el pueblo e instituir a un alcalde propio. El pueblo pasó a ser conocido como Rajnishpuram. La comuna entera se armó y efectuaban prácticas de tiro. Su mentalidad era que debían defenderse y no permitirían que nadie los privara de la vida que habían elegido llevar.

Mientras tanto, OSHO, llevaba a cabo un voto de silencio y sólo se limitaba a pasear frente a sus seguidores a bordo de cualquiera de los ejemplares de su colección de 92 Rolls Royces que albergaba el lugar. Esa cara extravagancia estaba justificada: “quienes son materialmente pobres no pueden ser espirituales”.

OSHO con uno de sus Rolls Royce

Bioterrorismo

Como parte de su estrategia para ganar las elecciones en Wasco, contagiaron a 751 personas con salmonela en la ciudad de The Dalles. Para lograrlo, los sannyasis desarrollaron la bacteria en sus laboratorios y rociaron las barras de ensaladas de los restaurantes locales en 1984.

Este ataque que fue clasificado como bioterrorista y las autoridades determinaron que se trató de un ensayo para el día de las elecciones. Su objetivo: incapacitar a la población de Wasco y evitar que ejercieran su derecho al voto.

Este tipo de envenenamientos también ocurrirían al interior de la comuna, como por ejemplo, la cerveza que le repartían a sus integrantes durante la cena contenía sedantes. Algunos sannyasis declararon que este tipo de represalia era común cuando alguna persona iba en contra de los planteamientos de la secretaria de Rajneesh: Sheela.

Osho
El único contacto que los sannyasis tenían con el gurú era verlo pasar en uno de sus Rolls Royce

La caída de Osho

En 1983, el gobierno de Estados Unidos le quito los beneficios de ciudad a Rajnneesh-puram al no aceptar la prohibición constitucional de separar Iglesia-Estado. Un año después, las autoridades del Estado de Oregon comenzaron a recibir denuncias sobre “lavado de cerebro” a menores de edad y un arsenal de armas de la comuna.

En un allanamiento llevado a cabo por la Fiscalía encontraron que el Gurú, “apóstol de la paz y del amor”, poseía su propio ejército privado armado con ametralladoras Uzi-B, Magnum 44, fusiles de asalto m-16 y un laboratorio donde se fabricaban drogas y veneno.

En 1985 es procesado bajo 35 cargos federales. Condenado, acepta salir de EE.UU. y pagar una multa de 400.000 dólares. Regresa a India y en 1987 se establece definitivamente en Poona. Fue en esos años que comenzó a llamarse a sí mismo OSHO, una palabra de origen sánscrito que significa «maestro».

Muere en 1990 a la edad de 58 años y su epitafio reza lo siguiente: “Osho / nunca nació / nunca murió / solo visitó el planeta Tierra entre el 11 de diciembre de 1931 y el 19 de enero de 1990”.

Su herencia

El ashram de Poona se convirtió en Osho Commune International y es un opulento “resort espiritual”. Cientos de editoriales del mundo publican los discursos de este gurú, convirtiéndose en best sellers en el campo de la autoayuda y las redes sociales lo venden como un ejemplo de sabiduría y espiritualidad. “Cosas veredes Sancho”, diría El Quijote.

Osho
Entrada del Osho Commune Intertational

Enza García Margarit/VTactual.com

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