Escritores que nos harán amar más a Karl Marx

Hace 199 años, un 5 de mayo, nace en Alemania Karl Marx, considerado como el pensador socialista más influyente de los siglos XIX y XX, padre del materialismo histórico y del socialismo científico, autor del Manifiesto comunista y de El Capital, que, entre otros escritos, describen, aún con plena vigencia,  la trágica comedia humana, signada por la lucha de clases y por un sistema que amenaza con la desaparición del hombre sobre la tierra: el capitalismo.

Su pensamiento ha significado una guía para comprender el modo de vida actual, modo que pervive desde los inicios de la era humana, como bien lo dice Marx: «Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de lucha de clases». En vista de que la maquinaria de propaganda capitalista se ha encargado de hacer creer a sus multitudes domadas que ser de izquierda es poco inteligente, o que el marxismo es totalitarismo y otras incoherencias hechas lugar común por los mass media, traemos a colación la opinión de cuatro escritores y excelentísimos seres humanos, que le harán temblar el piso a los que consumen el discurso mass media, cuatro escritores –de los tantos que existen– que nos harán amar más a Marx.

José Saramago

El Premio Nobel portugués José Saramago declaró ante unos periodistas que “Karl Marx nunca tuvo tanta razón como ahora» a propósito de la crisis actual del sistema capitalista, cuando durante la burbuja inmobiliaria de 2008 en EEUU el dinero del erario público fue utilizado para saldar la ingente deuda de los bancos transnacionales:

«¿Dónde estaba todo ese dinero desbloqueado para rescatar los bancos? Estaba muy bien guardado. Luego apareció de repente, ¿para salvar qué? ¿vidas? No, bancos.»

Como también contestaría al periodista Jorge Halperín: “Padezco de algo que se puede llamar el comunismo hormonal. Por ejemplo, las hormonas hacen que los hombres tengamos barba y las mujeres no. Bien, imagínese que hay personas que nacen con ciertas hormonas que las dirigen hacia el comunismo y las pobres no tienen más remedio que ser así. Bien, ahí tiene usted el motivo por el que sigo siendo comunista: por una hormona que me impone una obligación ética”.

Federico García Lorca

Uno de los más grandes poetas y dramaturgos de la humanidad, fue asesinado a manos del fascismo español, durante la Guerra Civil, el franquismo lo persiguió en sus puestas en escena, lo siguió a los bares de encuentro con sus amigos, a sus actos públicos; y lo tildó de extravagante, de contestatario, de homosexual, pero sobre todo de comunista. En una Alocución en su pueblo natal, Fuente Vaqueros, en Granada, en la inauguración de la primera biblioteca pública del pueblo, contó que El Capital estaba entre los cuatro libros fundacionales de la humanidad:

“Muchas veces un pueblo duerme como el agua de un estanque un día sin viento, y un libro o unos libros pueden estremecerle e inquietarle y enseñarle nuevos horizontes de superación y concordia.

¡Y cuánto esfuerzo ha costado al hombre producir un libro! ¡Y qué influencia tan grande ejercen, han ejercido y ejercerán en el mundo!

Ya lo dijo el sagaz Voltaire: Todo el mundo civilizado se gobierna por unos cuantos libros: la Biblia, el Corán, las obras de Confucio y de Zoroastro. Y el alma y el cuerpo, la salud, la libertad y la hacienda se supeditan y dependen de aquellas grandes obras. Y yo añado: todo viene de los libros. La Revolución francesa sale de la Enciclopedia y de los libros de Rousseau, y todos los movimientos actuales societarios comunistas y socialistas arrancan de un gran libro; de El capital, de Carlos Marx».

John Berger

Este pintor, novelista, guionista de teatro, editor, fotógrafo y poeta británico fue, además, un marxista confeso. En un texto titulado Diez comunicados. Dónde hallar nuestro lugar, Berger nos dice:

“Alguien pregunta: ¿todavía eres marxista? Nunca antes ha sido tan extensa como hoy la devastación ocasionada por la búsqueda de la ganancia, según la define el capitalismo. Casi todo mundo lo sabe. Cómo entonces es posible no hacerle caso a Marx, quien profetizó y analizó tal devastación. La respuesta sería que la gente, mucha gente, ha perdido sus coordenadas políticas. Sin mapa alguno, no saben a dónde se dirigen”. Y cierra sus manifiestos diciendo: “Si, entre otras muchas cosas sigo siendo marxista”.

Pablo Neruda

En su libro de memorias titulado Confieso que he vivido, el premio Nobel de Literatura afirma:

“Fuera de los principios generales del marxismo, fuera de mi antipatía por el capitalismo y mi confianza en el socialismo, cada vez entiendo menos en la tenaz contradicción de la humanidad.

Los poetas de esta época hemos tenido que elegir. La elección no ha sido un lecho de rosas. Las terribles guerras injustas, las continuas presiones, la agresión del dinero, todas las injusticias se han hecho más evidentes. Los anzuelos del sistema envejecido han sido la «libertad» condicionada, la sexualidad, la violencia y los placeres pagados por cómodas cuotas mensuales.

…Encontré en mi partido, el partido comunista de Chile, un grupo grande de gente sencilla, que habían dejado muy lejos la vanidad personal, el caudillismo, los intereses materiales. Me sentí feliz de conocer gente honrada que luchaba por la honradez común, es decir, por la justicia”.

@carlospandanga

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