Las poses de Guaidó: de presidente interino a producto publicitario

Jessica Sosa

La industria cultural, tradicionalmente ha intentado decirnos cómo pensar. Éste ha sido uno de los mecanismos empleado por los poderes fácticos para la dominación. En nuestro contexto actual, ¿Es el diputado venezolano Juan Guaidó el nuevo producto de la industria publicitaria? reflexionaremos en este artículo acerca de esta pregunta.

Guaidó era prácticamente un desconocido en la escena política de Venezuela, hasta el momento en que estallan las denominadas guarimbas, con las que su partido político, Voluntad Popular, pretendió derrocar al presidente Nicolás Maduro. Su rol en las acciones violentas, fue mostrar el trasero como mecanismo de protestas.

El diputado Guaidó saltó a la palestra pública, de espaldas

Sorprendió en enero de este año cuando surgió su nombre para la presidencia de la Asamblea Nacional y días después en una plaza pública y sin cumplir ninguno de los preceptos constitucionales, se autojuramentó como presidente encargado de la nación suramericana. Desde entonces, ha mostrado una variopinta muestra de caras al país y al mundo.

Las poses de Guaidó

El personaje, además de la notoriedad que puede adquirir quien emprenda una acción como esta, al día siguiente se develó una reunión suya con el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello. Una situación que debería ser normal en cualquier país, que fuerzas antagónicas en política puedan dialogar, para Guaidó era un riesgo, así que se enredó en explicaciones poco convincentes

Así han transcurrido sus 3 meses en la política. No obstante, recientemente se conoció que el dirigente opositor posó para una revista mexicana. El video de la sesión fotográfica ha sido tendencia, sus seguidores van desde apoyarlo, hasta calificarlo como incoherente por decir que hay necesidades en el país, pero posa de manera frívola para la publicación.

VTActual.com entrevistó a varios profesionales, para consultar su opinión respecto al notable hecho. Se trata de un video conocido hasta ahora en redes sociales. Guaidó se ve fingido, incluso con poses impuestas, tratando de emular alguna pose.

Al respecto, Ovidia Suárez, psicóloga, opina que Guaidó «tiene un narcisismo bastante acentuado. Un ego bastante fuerte que le permite jugar y actuar a ser presidente, a ser líder, a ser lo que le manden los que terminan pagándole y manteniéndolo. Él está haciendo un set de fotos para aparentar lo que quiere aparentar: la imagen de un tipo de clase media, sencillo, bien vestido, joven, simpático y relajado».

Suárez destaca que según estudios de personalidad que han hecho varios psicólogos venezolanos, su imagen busca emular a Barack Obama. Incluso, otros expertos en el área lo ven tratando de imitar al presidente Hugo Chávez.

Por su parte, Juan Aldana, psicólogo guatemalteco, integrante de la Red de Psicología Nuestroamericana, considera «con el agotamiento del formato de empresario exitoso como liderazgo político, el poder viene trabajando con el formato de líder guapo, moderno, liberal, etc. Es el caso de Justin Trudeau, primer ministro de Canadá o Emmanuel Macron en Francia», explica. No obstante, esta pose genera contradicciones entre sus seguidores, a juzgar por los comentarios en redes sociales.

Aldana, quien estudia actualmente la imagen de nuevos liderazgos en América Latina, reseña que es comprensible que intenten aplicar este tipo de esquema en Venezuela, donde la variable cultural tiene gran influencia del tema de la imagen y la belleza.

El performance en contexto

VTActual.com también entrevistó al sociólogo Damián Alifa, para quien la aparición de Guaidó forma parte de los «liderazgos relámpago» que caracterizan a la oposición, sector al que ve como un «archipiélago de fuerzas».

Al ser consultado sobre la figura de Guaidó, Alifa manifiesta que «pasó de ser un actor de reparto a protagonista de un momento a otro. Su paso por la generación de 2008 fue muy gris, no tuvo los triunfos electorales de Ricardo Sánchez, la capacidad de polemizar de Miguel Pizarro o el protagonismo de Yon Goicoechea».

En ese contexto, asegura que por no tener los elementos anteriores, «los publicistas intentan destacar características como ser joven, profesional, con rasgos mestizos (…) el detalle de las pulseras le da un toque de informalidad , luego el juego de las corbatas y las poses al estilo de un modelaje artístico, permiten inferir que lo quieren proyectar como un hombre atractivo, desenfadado y alegre.

Alifa cree que el video «es un mensaje para la juventud millenial en la época de los selfies y la búsqueda de la aprobación a través de likes«, sin embargo, ratifica lo que muchos de los seguidores de la oposición han criticado en el audiovisual: esa es una imagen muy difícil de conciliar con un discurso sobre crisis humanitaria, «es difícil pensar en una sesión fotográfica de Nelson Mandela emulando a un modelo de Calvin Klein», Por lo que duda de la efectividad de la estrategia.

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