#VTactualEntrevista Juan Carlos Tanus: en Colombia las mujeres huyen de la muerte

Las estadísticas no mienten. Según Juan Carlos Tanus, director nacional de la Asociación Civil Colombianos en Venezuela, se cree que entre un 86 y 87% de sobrevivientes de la guerra del país vecino son mujeres.

Otro dato que ventila la asociación, es tomado de un informe emitido por el Instituto Nacional de Medicina Legal, que advierte que en 2018 el 59% de las víctimas del conflicto colombiano fueron mujeres.

No son cifras al azar. Se extraen de los estudios hechos por el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia, en el marco de los procesos de Justicia Especial de Paz que intentan establecer las responsabilidades de las hostilidades armadas, con más de 70 años de historia.

violencia contra mujeres
Para Juan Carlos Tanus no hay dudas: las mujeres son las grandes víctimas del conflicto colombiano

70 años de guerra no declarada

“Hay que recordar, para ser puntuales, que la historia de Colombia en los últimos 70 años, ha estado marcada por un conflicto de orden social que trasciende a un conflicto de orden militar y luego se convierte en un conflicto político”, señala.

“Esto origina —continúa Tanus— el fenómeno de la violencia y construye un escenario para la lucha armada. Los procesos insurreccionales de ese conflicto, sin duda, han llegado a generar procesos de desplazamientos”.

Cuando se califica a estas mujeres de víctimas, se quiere significar, nos explica Tanus, que son esposas, hijas, madres, hermanas de los hombres que han caído en combate en una guerra que el gobierno no acaba de admitir y que se extiende a lo largo y ancho de seis regiones colindantes con Venezuela: La Guajira, Cesar, Norte de Santander, Boyacá, Arauca y Vichada.

Son las principales protagonistas del desplazamiento interno que les afecta a ellas y particularmente a sus hijos, víctimas de toda clase de maltrato, incluyendo violaciones, torturas y la muerte.

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Las mujeres desplazadas por el conflicto en Colombia: la cara de una tragedia humanitaria

La zona caliente del Norte de Santander

Hoy, Colombia alcanza una cifra récord de población desplazada, que supera los 8 millones de movilizados huyendo de las peores consecuencias de los cruentos enfrentamientos que desangran al país vecino.

Además, se cuentan más de 8 millones 800 mil personas víctimas directas del conflicto, quienes se ramifican en los espacios de frontera entre Colombia y Venezuela.

El Norte de Santander es una de las regiones transfronterizas más permeadas por el conflicto, sumado al hecho de que se trata de uno de los cruces más convulso por su impacto económico y financiero, legal e ilegal.

“Ahí juegan todos los eslabones, con una concentración de población migrada de origen venezolano en las circunstancias que se están viviendo, y una concentración de mujeres colombianas que han sido víctimas del desplazamiento interno en Colombia”, explica.

La Ciudad de las mujeres, el conmovedor documental de RT que nos habla de las iniciativas que desarrollan las mujeres para defenderse en medio del conflicto

Entre 2018 y lo que va de 2020, ha habido un desplazamiento interno forzado desde la subregión del Catatumbo, noreste del departamento Norte de Santander, hasta Cúcuta, que ha generado alarma, según Juan Carlos Tanus, por todo lo que impacta en los dramas sociales donde se sojuzga sobre todo a la mujer.

Solo el año pasado, se produjo el desplazamiento de al menos 10 mil familias en ese corredor geográfico.

¿De qué huyen?

—De la muerte, que puede llegar producto de enfrentamientos entre dos bandos armados en cualquier región colombiana, pero fundamentalmente en esa frontera en el marco del conflicto entre dos actores militarmente enfrentados. Pero también escapan de la Covid-19.

Según el activista de derechos humanos, hay mucha desatención frente al virus en algunas regiones y subregiones colombianas, lo que ha obligado a la población a huir. Algunos en el plano local, a otros les toca hacer los procesos de salida de un departamento a otro, y otros buscan territorio internacional como Venezuela.

“El gran impacto es sobre una población campesina, sin recursos, que no ha sido atendida en medio de la pandemia y que hoy contempla, para mejorar su condición de vida, tener que migrar. Los territorios donde más se concentran son la región del Zulia, parte de Táchira y de Apure, donde hay mejores condiciones para por lo menos mitigar el conflicto”, relata.

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En Colombia, las fuerzas élites del ejército norteamericano han sido señaladas por violación

¿Ciertamente la mujer es la principal afectada?

—Sin duda alguna, es la más afectada en el desarrollo del conflicto. Cuando se habla de víctima del conflicto se habla de los sobrevivientes que en su mayoría son mujeres.

Hay unos procesos de violencia encarnada contra la mujer en zonas de conflicto. Recuerde que en la región fronteriza tienen presencia las SFAB (siglas en inglés para las brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad), estructura élite del ejército estadounidense que ha tenido presencia en Colombia con altos indicios y señalamientos de violación a menores.

A esto se le debe agregar el proceso de tortura sistemática a mujeres, cuyas parejas están vinculadas a dinámicas de conflicto (como lo explica Tanus), o les ha tocado huir y son encontradas por el ejército, lo que constituye otro de los síntomas visibles de la violencia en la región.

“Toda propuesta que contemple la posibilidad de darle protección a la mujer implica recoger y reordenar a la familia. Es decir, cualquier propuesta de orden nacional e internacional que permita visibilizar el conflicto que está viviendo Colombia, pero que además está golpeando duramente a las mujeres, sería admisible”, dice el vocero de la asociación con 16 años de constituida en Caracas.

Marlon Zambrano/VTactual.com

#Reportaje Colombia y el drama de los campesinos olvidados por la justicia

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