Estados Unidos pide tregua cuando Siria vence en Alepo

El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, en conjunto con los dirigentes de los gobiernos de Gran Bretaña, Francia, Canadá, Alemania e Italia, han pedido al Gobierno sirio una tregua para los rebeldes “moderados” atrincherados en el este de Alepo, mientras el Ejército sirio sigue avanzando en la liberación de la ciudad, según una nota informativa publicada por la cadena estadounidense ABC News.

Alepo, bastión de los extremistas desde 2012, ha sido recuperada de forma paulatina por las tropas leales al presidente Bashar Al Assad, con apoyo logístico de Rusia.

Según informaron fuentes del Ejército sirio y el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), este miércoles fue liberada en su totalidad la Ciudad Vieja de Alepo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Llama la atención este llamado de Occidente a parar las acciones de recuperación de la ciudad, que desde hace tiempo ha sido centro neurálgico para el avance de los terroristas del Estado Islámico a lo largo y ancho de Siria, lo cual ha generado entre 300 mil y 400 mil muertos, según datos de Naciones Unidas, sin mencionar las cifras extraoficiales.

Cabría preguntar, si los gobiernos de Occidente solicitan el alto al fuego por “motivos humanitarios” como exponen en su declaración conjunta, ¿por qué no hicieron lo mismo al principio de esta sangrienta contienda? En vista de los evidentes nexos que tienen Occidente y los rebeldes «moderados», bien pudieron haber buscado hace años una salida al derramamiento de sangre.

Este miércoles fue liberada la Ciudad Vieja de Alepo, Patrimonio de la Humanidad.
Este miércoles fue liberada la Ciudad Vieja de Alepo, Patrimonio de la Humanidad.

Sabiendo que Occidente y sus aliados en la región están detrás del apoyo a las facciones terroristas, el gobierno sirio, a través de un comunicado de su Cancillería, se pronunció el martes sobre el tema de la tregua y negó la posibilidad de dejar a los habitantes de la ciudad indefensos frente a los terroristas. El gobierno “rechaza cualquier intento por cualquier parte de llamar a un alto al fuego en Alepo a menos que garantice la salida de todos los terroristas de ella”, reza el texto.

En el mismo comunicado también denunció el apoyo total de algunos países regionales y occidentales a estos grupos terroristas, para después resaltar que el “sospechoso silencio” del Occidente ante tales “crímenes” revela la falsedad de sus lamentaciones sobre la situación humanitaria en Siria, según reseña el portal HipanTv.

Se mantiene el apoyo

Tal vez sea una coincidencia (raramente ocurre en el terreno de la política) pero la semana pasada, la Cámara de Representantes de EEUU aprobó un proyecto de ley que permitirá al presidente electo de EEUU, Donald Trump, enviar lanzamisiles a grupos opositores sirios, según informa The Washington Post, y reseñado por Sputnik.

El proyecto de ley aprobado por el Congreso estadounidense establece que los lanzagranadas pueden ser enviados a los grupos opositores solo después de la evaluación detallada por parte del Pentágono y del Departamento de Estado de la unidad que busca recibir las armas.

Lo más peligroso del caso es que estos aparatos pudiesen terminar en manos equivocadas y repetir situaciones similares a las de los muhayadines afganos que terminaron por imponer el régimen talibán y el posterior surgimiento de Al Qaeda.

¿Quiénes pierden?

Esto demuestra, una vez más, los vínculos que mantienen Occidente con los extremistas que operan en Siria, por lo cual, hacerse con el control total de Alepo, no sólo significaría una contundente victoria para Al Asad, Rusia e Irán, sino también una fuerte derrota para los terroristas, Estados Unidos y sus aliados occidentales y del Medio Oriente como Jordania, Arabia Saudí y Qatar.

«La caída de Alepo oriental hará que EEUU asuma la realidad: la esperanza de que la oposición moderada se convierta en el futuro Gobierno sirio sigue aminorándose», señaló un antiguo alto cargo de la CIA, Paul Pillar a Reuters, citada por Sputnik.

«¿Quién ganó? Putin, los iraníes y Asad. ¿Quién perdió? Nosotros. Y Jordania —donde la CIA entrenó y armó a los opositores moderados—, los saudíes y los países del golfo Pérsico», manifestó a Reuters de manera anónima un representante del Gobierno de EEUU, señala el mismo artículo.

El análisis de la reconocida cadena, señala además, las caóticas consecuencias que significó la política exterior del presidente Obama.

El territorio en rojo muestra las zonas bajo control del Ejército Sirio, mientras se reduce cada vez más el territorio controlado por los extremistas.
El territorio en rojo muestra las zonas bajo control del Ejército Sirio, mientras se reduce cada vez más el territorio (verde) controlado por los extremistas.

«A medida que Obama se está preparando para dejar el cargo de mandatario del país el 20 de enero de 2017, su estrategia en el mundo islámico ha hecho aguas en numerosas ocasiones. Su esperanza de traer paz a palestinos e israelitas ha sido desmoronada. En 2011 retiró las tropas de Irak, pero más tarde tuvo que desplegar de nuevo un contingente limitado en este país para luchar contra Daesh (Estado Islámico). En Afganistán, el movimiento de los talibanes retoma el control sobre el territorio anteriormente dominado por EEUU. Libia, donde Washington orquestó el derrocamiento de Gadafi, se halla sumida en el caos», concluyó Reuters.

JA

 

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