El Comandante: la serie que devela el miedo del imperio hacia Hugo Chávez

finger family travels at the beach as concept

Caricaturistas, comediantes, cantantes, actores, cineastas, escritores, fotógrafos, periodistas, príncipes, mises y obispos, interpretan permanentemente un papel estelar que los medios de comunicación masiva han convocado para una superproducción que se viene rodando desde el momento en que la candidatura de Hugo Chávez en 1999 representó un peligro inminente para el sistema global. La frase de Johnathan Swift que advierte que “Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, puede identificársele por este signo: todos los necios se conjuran contra él”, encaja perfectamente con la figura de este líder mundial, que aún tras su desaparición física sigue socavando las bases del modelo imperante.

Con un despliegue de personajes, que van desde el rey Juan Carlos de España hasta agrupaciones de alta rotación (y muy baja calidad) como Maná, pasando por escritores vendidos al status quo como Mario Vargas Llosa, se ha puesto a girar una comparsa de saltimbanquis de la mediática en contra de su figura y sus ideas.

La maquinaria brutal que se ha desplegado para mancillar su legado tiene muy pocos precedentes en la historia, quizás con Fidel hicieron lo mismo, pero con Chávez el ataque y la intensidad sobrepasan cualquier paradigma. Desde las grandes cadenas como CNN, El Mundo, El País, ABC, BBC, Reuters, New York Times, etc., etc., etc.… se han dedicado cientos de miles de horas en reportajes, documentales y noticias, para desprestigiar y satanizar a Chávez. Al menos seis producciones hollywoodenses millonarias han colocado a Hugo Chávez como un tirano bananero, narcotraficante o terrorista; se han realizado videojuegos en los que el objetivo final es invadir a Venezuela y asesinar al “tirano”. Hasta en las series animadas se hace alusión a quien en vida catalogaron como cabecilla del “eje del mal”.

Hoy, con bombos y platillos se anuncia desde Colombia la serie “El Comandante. La vida de Hugo Chávez”, una mega producción en la que – sin escatimar un centavo– se muestra a un Chávez ambicioso por el poder, emparentado al narcotráfico, guerrerista, maltratador de mujeres, megalómano, caudillo, entre otros atributos que veremos en pantalla bajo la venia del gobierno y la oligarquía del vecino país.

Desde Colombia se trató de ridiculizar a Chávez en plena enfermedad en el Noticiero NP& transmitido en toda Latinoamérica
Desde Colombia se trató de ridiculizar a Chávez en plena enfermedad en el programa Noticiero NP& con los «reencauchados» transmitido en toda Latinoamérica

Bajo la batuta de Sony Entertainment y en alianza con las cadenas televisivas Telemundo (EEUU), RCN (Colombia) y TNT (Latinoamérica) se anuncia el estreno para el 31 de enero de esta “piecita” ideada por Moisés Naím, ex Ministro de Fomento de Carlos Andrés Pérez durante el paquetazo económico que desencadenó el 27 de Febrero, exdirectivo del Banco Mundial y de la revista Foreign Policy.

Los directores de la serie escogieron a Andrés Parra para interpretar a Chávez, no por buen actor, sino por conveniente, luego de quedar plasmada su imagen en el inconsciente de los latinoamericanos como la cara de Pablo Escobar, personaje que encarnó en la serie “El patrón del mal”.

La intencionalidad de colocar la misma cara, el mismo actor que hizo de Pablo Escobar es evidente
La intencionalidad de colocar la misma cara, el mismo actor que hizo de Pablo Escobar es evidente

Actores venezolanos, recibidos con alfombra roja, acompañan el rodaje y todos tienen su pago y prolongada su permanencia en la pantalla mientras realicen su papel de desprestigiar a Hugo Chávez: para ellos hablar mal de Venezuela y de la revolución bolivariana ha resultado un buen negocio.

Tal cantidad de cañones mediáticos disparando contra la imagen de un hombre es un síntoma del miedo a su poder de convocatoria y transformación. Jamás se desplegó tan drástica la maquinaria para lavar cerebros. ¿Será que el fenómeno Hugo Chávez ha propinado una fuerte herida al sistema y por ello pretenden borrarlo del imaginario mundial? Como dice la canción de Bob Dylan: “la cara del verdugo está siempre escondida”, pero vemos como mueven sus manos.

La osadía de develar con tanta precisión la esencia del modelo más perverso que haya posado su sombra en la tierra, es imperdonable para cualquier imperio, pero como dice el escritor colombiano William Ospina: “Chávez no pertenece a la historieta sino a la historia latinoamericana, y podría con su muerte entrar en esa mitología de los altares callejeros, con José Gregorio Hernández, con la Santa Muerte, con el Che Guevara, con José Alfredo Jiménez. Una mitología a la que no entrarán Uribe ni Menem ni el gerente X”.

El fenómeno Chávez ya está plasmado las futuras generaciones
El fenómeno Chávez ya está plasmado las futuras generaciones

CMD

Artículos relacionados