Más de un tercio de las víctimas de tráfico de personas en el mundo son niños

Más de 500 rutas de tráfico de personas fueron detectadas entre 2012 y 2014 y se han detectado víctimas de tráfico en 106 naciones y territorios

Casi un tercio del total de víctimas de trata de personas a nivel mundial son niñas y niños, de acuerdo con un informe presentado el día 21 de diciembre por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés). Además establece que las mujeres y niñas comprenden el 71 por ciento de las víctimas.

Mujeres y niñas tienden a ser víctimas de trata de personas con fines de matrimonios forzados o explotación sexual; hombres y niños son explotados con fines de trabajos forzados en la industria minera, como maleteros, soldados o esclavos. Mientras que el 28 por ciento de las víctimas detectadas a nivel mundial son niñas y niños, en regiones como África subsahariana y América Central y el Caribe este grupo poblacional conforma el 62 y 64 por ciento de las víctimas, respectivamente.

Según los estudios, en África, las víctimas son predominantemente niños que son utilizados como soldados o para trabajos forzados de minería. En Centroamérica y el Caribe, en cambio, las víctimas mayoritarias de explotación son niñas utilizadas para la prostitución.

Se observa un incremento de las víctimas masculinas en la década que va del 2004 al 2014, pasando del 13 por ciento de las víctimas al 21%.

Más de 500 rutas de tráfico de personas fueron detectadas entre 2012 y 2014 y se han detectado víctimas de tráfico en 106 naciones y territorios. «Las personas que huyen de la guerra y la persecución son particularmente vulnerables a la trata de personas,» recalcó Yuri Fedotov, Director Ejecutivo de UNODC. «La urgencia de su situación puede llevarlos a tomar decisiones migratorias peligrosas. El rápido aumento en el número de víctimas de trata de personas en Siria después del inicio del conflicto armado, parece ser un ejemplo de cómo se desenvuelven estas vulnerabilidades,» agregó.

158 países han criminalizado la mayoría de las formas de práctica, en concordancia con el protocolo de la ONU, cifra muy superior a la de 2003, cuando sólo 18% de los países tenían tales leyes en su haber.

Con información de UNODC

 

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