Así se construyó el discurso de crisis humanitaria en Venezuela

Un argumento ampliamente posicionado por la oposición para justificar una “salida” del Gobierno Nacional es la tesis de que Venezuela atraviesa una “crisis humanitaria”, un término utilizado para países en guerra o ante catástrofes naturales. Así lo han venido señalando con agudo énfasis durante este año 2016.

Sin embargo, esta idea es de vieja data, y se ha venido cocinando lentamente. Entre finales de 2012 y principios de 2013 ya desaparecían los primeros productos (café y papel higiénico).

Durante las guarimbas de 2014, se posicionó que el Estado venezolano arremetía con violencia contra protestas pacíficas. En ese momento, Adrián Oliva, opositor de Evo Morales en Bolivia, ya se refería con el término a la situación venezolana.

En 2015, el entonces jefe del Comando Sur, John Kelly, declaraba que intervendrían en caso de una “crisis humanitaria importante, es decir, un colapso de la economía al punto de que necesiten desesperadamente alimentos y medicamentos”.

Ya en 2016, la Asamblea Nacional emitió una declaración de estado de “crisis humanitaria” en el sector salud, aunque no refrendaron el Decreto de Emergencia Económica emitido por el presidente Nicolás Maduro, que contemplaba planes para el área.

Lilian Tintori asumió vocería de la crisis ante el mundo. En Bogotá, Miami y Madrid, entre otros, promovió la donación de bienes de primera necesidad. Nada de lo recolectado ha llegado al país.

A mediados de año, portales de noticias exaltaban el “corredor humanitario” que representaba la frontera con Colombia, aunque ante los altos precios muchos venezolanos aseguraban que se trataba de un corredor comercial.

En septiembre, una fotografía recorrió el mundo: seis recién nacidos dormían en cajas de cartón en un hospital venezolano. La acción, confirmada por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, se trató de una acción inconsulta de la doctora de guardia. Ella misma se encargó de difundir la postal.

Se ha intentado posicionar la existencia de epidemias varias en el país (malaria, difteria –la más reciente– y hasta sarna), aunque hasta el momento no ha habido declaración de emergencia alguna al respecto, pues los casos que se han dado no representan tal nivel.

CEPAL: hay esfuerzos para diversificar matriz productiva

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), aseguró en octubre que no se podía hablar de una crisis humanitaria. En declaraciones a la agencia de noticias Sputnik Nóvosti, aseguró que aún con dificultades, Venezuela hace “esfuerzos para diversificar su matriz productiva”.

La importación no cesa. En mayo del presente año llegaron 96 toneladas de medicinas, provenientes de China; en septiembre, Bolivariana de Puertos informó la llegada de 82 contenedores con alimentos, medicinas y pañales.

Adicionalmente, el sector privado ha comenzado a comercializar con insumos importados, que a pesar de los altos precios, son comprados con regularidad. Un kilo de arroz, por ejemplo, sobrepasa los 3 mil bolívares en algunos comercios, y se puede ver a personas que llevan hasta tres unidades.

JI

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