La carta que detuvo la guerra nuclear

Pyongyang hizo saber a EEUU que iba a estallar la guerra enviando una carta a una funcionaria rusa y Trump bajó el tono de su discurso.

El presidente norteamericano Donald Trump suele ser recordado por sus impertinentes alocuciones guerreristas y supremacistas, incluso en los contextos menos esperados. Una de las más recientes fue la que profirió en la 72 Asamblea General de la ONU, cuando dijo que estaría dispuesto a “destruir por completo” a Corea del Norte si tuviese que defender a su nación.

La respuesta del país oriental a esta amenaza fue letal: una delegación norcoreana entregó una carta a Valentina Matvienko, presidenta del Consejo de la Federación —Cámara Alta del Parlamento— de Rusia. La misiva revelaría las inminentes intenciones de Corea del Norte de bombardear a EEUU tras aquella declaración de Trump; según reseña el medio ruso Sputnik.

La funcionaria rusa hizo llegar el documento al presidente Putin y lo que pasó después es visible para todo el mundo: el presidente norteamericano cambió su postura y ahora dice apostar por un «camino hacia un futuro mejor», dando una oportunidad a las negociaciones y pidió a Rusia que coopere para encontrar una salida a la crisis.

El presidente ruso, por su parte anunció recientemente que su país -junto a China- han propuesto una hoja de ruta para bajar las tensiones y solventar la crisis entre Washington y Pyongyang.

KP

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