Ante presencia china, suenan los tambores de guerra en Washington

Suenan los tambores de guerra estadounidenses contra una potencia mundial, pero no se trata de Rusia, el nuevo chivo expiatorio del gobierno estadounidense, sino de China, de acuerdo al análisis de Steve Bannon, el asesor más cercano al presidente de EE.UU., Donald Trump.

“Entre cinco y 10 años estaremos en guerra en el mar de la China Meridional (…) No habrá dudas de eso. Ellos (los chinos) están construyendo portaaviones insumergibles, donde están colocando misiles. Ellos están viniendo a Estados Unidos ante nuestros ojos (…) Y dicen que es un antiguo mar territorial”, indicó el polémico asesor por sus posiciones racistas y retrógradas.

En declaraciones difundidas el miércoles por los medios de comunicación, Bannon también comentó que el cristianismo es lo que “asusta” más a los chinos que Estados Unidos o cualquier otra cosa.

Cabe recordar además, que durante su primera rueda de prensa diaria tras la toma de posesión de Trump como presidente, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, advirtió que Washington presionará a Pekín si ve amenazados sus intereses en las disputadas aguas del mar de la China Meridional.

«Creo que Estados Unidos va dejar en claro que protegeremos nuestros intereses allí», dijo Spicer. «Si esas islas (Spratly) están en aguas internacionales y no son parte de China, entonces sí vamos a asegurar que defenderemos territorios internacionales antes de ser tomados por un solo país», añadió.

Del otro lado, el panorama no parece disonante. Recientemente, un alto funcionario de la Comisión Militar Central (CMC) de China, citado por el diario South China Morning, advirtió que una guerra entre Pekín y Washington, bajo el mandato de Trump, podría estallar en cualquier momento.

“‘Una guerra bajo el mandato del presidente’ o ‘la guerra estallando esta noche’ no son solo eslóganes, se están convirtiendo en una realidad práctica”, dijo el funcionario militar de la CMC, citado el pasado 27 de enero por el rotativo chino.

Estos comentarios parecen ser una visión compartida en el seno de la CMC (que comanda las Fuerzas Armadas de China), y aparentemente responden a la retórica agresiva hacia Pekín del nuevo Gobierno de Estados Unidos.

Esta autoridad china, consciente de la amenaza que supone EE.UU., pidió un despliegue militar en los tensos mares del Sur de China y de China Oriental y, además, un sistema de defensa antimisiles para proteger la península coreana, otra cuestión regional.

China reclama casi un 90 % de dichas aguas en el océano Pacífico, en especial las islas Spratly, una zona cuya soberanía, o parte de ella, reclaman también Filipinas, Vietnam, Taiwán, Malasia y Brunéi.

Asimismo, el gobierno chino ha iniciado a desarrollar mejores tecnologías militares, así como la modernización de su parque militar; ejemplo de ello es la reciente de 24 cazas rusos Su-35, considerado como uno de los aviones de combate más avanzado y mortíferos de la actualidad.

 

Guerra en Oriente Medio también

No solo China constituye un desafío para Bannon; el asesor pronosticó que Washington se involucrará en otro conflicto en Oriente Medio para hacer frente al “Islam”, que a su juicio es la “religión más extremista del mundo”.

Al considerar “arrogantes” tanto a China como al Islam, el asesor de la Casa Blanca aseguró que Washington volverá a ser parte de la mayor guerra en Oriente Medio.

Esta visión apocalíptica sobre el Islam tiene correspondencia con la postura actual de Trump, en vista a medida que prohíbe la entrada de los ciudadanos de siete países musulmanes bajo el pretexto de “proteger” a los ciudadanos.

Con información de HispanTV

JA

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