La verdad y la posverdad sobre la existencia del Cartel de los Soles

El Cartel de los Soles se refiere a una presunta asociación de narcotraficantes integrada por militares venezolanos de alto rango con respaldo de los líderes de la Revolución Bolivariana. Las pruebas de las actuaciones de este cartel se corresponden más con el guión de una narconovela que con hechos verídicos que evidencien su existencia.

Lo que dicen los medios

Al ingresar en el buscador más importante de internet las palabras «Cartel de los soles», la primera referencia es la definición de la «incuestionable» Wikipedia que reza: una supuesta organización criminal venezolana que, estaría dirigida por miembros del alto mando militar de las Fuerzas Armadas de Venezuela, quienes estarían implicados en el tráfico internacional de drogas. La enciclopedia digital tiene la decencia de hacer un pie de página que acota «fuente cuestionable» para aclarar que los artículos citados en el texto son de dudosa procedencia.

Las noticias vinculadas con esta presunta organización criminal citan como fuente principal al diario ABC de España, cuyo corresponsal en Washington, Emili J. Blasco,  fundamenta los argumentos de sus reportajes en frases como «las fuentes vinculadas con la investigación especulan que…», sin detallar en ningún momento la verdadera procedencia de sus afirmaciones y editorializando la información constantemente haciendo uso de epítetos que descalifican al gobierno venezolano, cayendo así en dos de los peores vicios del periodismo de investigación. «Todo se basa en especulaciones, en sospechas. No hay fuentes, no hay pruebas, no hay una información contundente, sino fuentes ocultas que filtran una información de muy dudosa procedencia«, afirma el abogado y periodista Fernando Casado en entrevista exclusiva para VT. Y si nos focalizamos en los medios venezolanos, Casado advierte que su rol «ha sido la reproducción de las noticias que aparecen en otros países. En realidad la información se origina en los medios que obtuvieron aquella exclusiva: ABC de España, Washington Post y el New York Times».

Otros de los resultados de la búsqueda nos llevan a la narconovela «El Señor de los Cielos«, una serie que narra los delitos del narcotraficante mexicano Amado Carrillo y en la que en algún momento se hace mención al Cartel de los Soles, cuyo máximo líder es un general mentado Diosdado Carreño Arias. Este personaje levantó polémica por el intencional parecido que tuvo con el dirigente chavista Diosdado Cabello y porque sus parlamentos legitiman la idea de la existencia de un narcoestado en Venezuela.

Es decir, todo aquel que emprenda una búsqueda en internet del Cartel de los Soles entenderá que efectivamente se trata de un grupo de militares venezolanos de alto rango (por eso lo de los Soles) que trasladan grandes cantidades de droga desde Colombia hasta EEUU y Europa, pues así lo afirman los medios de comunicación masivos y hasta las novelas.

A esto es a lo que se le denomina una «operación mediática» y básicamente consiste en elaborar una matriz de opinión que, bombardeada desde todos los medios posibles, posicione en el imaginario colectivo una idea. Esa idea no tiene que ser verdad, pues «una mentira repetida mil veces…». Tiene que ser un relato bien contado, un guión sólido que tenga el aval de los medios masivos y su respectiva difusión en redes sociales. Sobre el caso específico del Cartel de los Soles, Fernando Casado ha realizado una investigación exhaustiva que analiza los discursos de las noticias publicadas sobre esta información y desmonta esa operación a la que cataloga como una invención mediática y cuyo único objetivo es malponer a Venezuela como un narcoestado para justificar su intervención. Recordemos que los presuntos vínculos del gobierno de Chávez con el narcotráfico (nunca comprobados) fueron una de los argumentos esgrimidos por los medios en 2002 para avalar el golpe de estado contra el Comandante de la Revolución.

 

Lo que dicen los hechos

Casado en su libro «El Cartel de los Soles, un nuevo invento para atacar a Venezuela«, resalta que hay una línea argumental de acusaciones tejida en los medios hegemónicos que busca desgastar la imagen de la Revolución venezolana a través de la creación de un expediente cuyas pruebas brillan por su ausencia y se basan únicamente en testimonios de detractores del gobierno y prófugos de la justicia venezolana.

La verdad es que hasta el momento no se ha encontrado ni una sola panela de droga que tenga el sello de este cartel, como lo hacen los demás carteles del mundo (los verdaderos), ni se ha encontrado un logo de esta presunta organización. Tampoco se ha sabido de un solo muerto producto de la violencia organizada que caracteriza el funcionamiento de otros cárteles como los mexicanos o los colombianos. No se tiene conocimiento de que ningún capo real del narcotráfico mundial haya tenido relación con Diosdado Cabello o Tareck El Aissami. No hay una sola foto que los haya retratado en alguna operación. Y ninguno de los acusantes está vinculado con el mundo del narcotráfico.

Sin embargo, el expediente abierto contra Venezuela ha servido para que EEUU la acuse de ser «una amenaza inusual y extraordinaria» lo cual le ha valido fuertes sanciones a funcionarios como Tareck El Aissami, Diosdado Cabello y una docena más. Esto supone «un paso concreto hacia una escalada de hostilidades en la que no se descarta una intervención militar», dice Casado.

El autor aprovecha para recordar que a finales de los 80′ EEUU acusó a Manuel Antonio Noriega de narcotraficante, lo cual abrió los caminos para la intervención de Panamá.

Una de las aristas del caso venezolano, es la que los medios hegemónicos llamaron «los narco sobrinos«: una extensión de la narrativa mediática que vincula a la familia presidencia con el manejo de drogas. Escuche lo que dice el investigador al respecto:

 

¿Existe o no existe?

En comunicación política ha surgido hace pocos años un término denominado la «posverdad» y se trata de generar matrices que moldeen la opinión pública a través de argumentos que aparentan ser verdad y que son más importantes que la verdad misma. Es decir, una vez que esos argumentos se posicionan en el imaginario colectivo, no importa si luego son desmentidos, pues la idea ya está instaurada en la sociedad. Tal es el caso del Cartel de los Soles: cuando se dio a conocer la información, esta se mantuvo en los primeros lugares del Trending Topic de Twitter durante una semana. Al respecto Casado asegura que las redes sociales «son las cloacas de la desinformación y juegan en muchas ocasiones para convertir los rumores en verdad o posverdad; pues el formato no está hecho para la documentación, sino simplemente para la difusión de estereotipos«.

Se evidencia pues la asimetría de una guerra mediática en la que los medios internacionales apuntan todo su aparataje para hacer daño a una nación ante la opinión pública internacional con total impunidad. El resultado: la existencia de un cartel en el imaginario colectivo, sin tener una prueba de sus acciones en la realidad.

Lo que sí existe y ha sido documentado es el incremento ostensible de incautaciones de droga en Venezuela después de la salida de la DEA de este país; así como la entrega de grandes capos de talla internacional como alias «El Loco» Barrera; lo cual deja muy malparada a la agencia trasnacional, cuyos informes (por cierto) han servido de sustento para el decreto unilateral impuesto por Barack Obama y repotenciado por Donald Trump hacia Venezuela.

KPO

DEA vs VENEZUELA: Testigos protegidos o como evadir la justicia atacando a Venezuela

 

 

 

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