Venezuela continúa avanzando en soberanía tecnológica

En marzo próximo, Venezuela dará un paso al frente en sus esfuerzos por alcanzar la soberanía en el ámbito tecnológico: se pondrá en marcha el primer simulador de control aéreo del país.

Se trata de un simulador de 360°, que cuenta con tecnología digital de la más avanzada, según explicó el presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac), Jorge Montenegro, a través de los micrófonos de Radio Miraflores, a finales del mes de enero.

Solo unos cuatro países de América Latina tienen un dispositivo como el adquirido por el Estado venezolano, indicó igualmente Montenegro, para quien este se trata de un avance significativo en cuanto a la formación: «Va a permitir que nuestros jóvenes ahora tengan esta tecnología y estudien el control de tránsito aéreo de una manera expedita y segura”.

Anteriormente, los estudiantes de Aeronáutica se veían obligados a salir de país para profundizar sus estudios, recordó el ministro de Transporte Terrestre, Ricardo Molina, quien destacó la importancia de la inversión que el Gobierno Nacional realiza “para seguir mejorando la formación de nuestra juventud», que además contribuye a la mejoría en la prestación del servicio.

En los últimos años han sido muchas las iniciativas que se se ha impulsado con el objetivo de generar un sistema tecnológico soberano, que garantice el desarrollo de todas las áreas estratégicas de la Nación, sin depender del desarrollo foráneo ni estar atado por designios de otras naciones, o empresas transnacionales.

Entre ellas, podemos citar uno de los proyectos de mayor envergadura en la historia del país, como ha sido la puesta en órbita de dos satélites: El Simón Bolívar (o VENESAT-1), lanzado el 29 de octubre de 2008, y cuyo principal objetivo de llevar las telecomunicaciones a los rincones más lejanos, y que tuvieran muy limitado acceso a ellas.

Lanzamiento del VENESAT-1, en 2008. Foto: ABAE.
Lanzamiento del VENESAT-1, en 2008. Foto: ABAE.

El VRSS-1, o Francisco de Miranda, fue puesto en órbita cuatro años más tarde, en el mes de septiembre de 2012. Este, según anunciaron las autoridades locales, emitiría imágenes del territorio venezolano y permitiría mejorar la planificación, así como el monitoreo de cosechas o la previsión de su productividad, al igual que en el caso de la pesca.

Esta herramienta, que también se activaba para la prevención de riesgos naturales y actividades de defensa de la Nación, fue puesta a la orden de los demás países del continente: “Nosotros podemos tomar imágenes de las aguas cubanas, de la agricultura cubana, de Brasil, de Chile, del Amazonas, del Mercosur, de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)», aseguró el entonces presidente Hugo Chávez, citado por Correo del Orinoco.

Para septiembre de 2017 se tiene previsto el lanzamiento del tercero, el VRSS-2, Antonio José de Sucre. El proyecto fue anunciado en 2014 por la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE). Sus operaciones darán continuidad a las taras que viene cumpliendo el Miranda, al ser también un dispositivo de observación de la Tierra.

El Sucre, no obstante, representará significativas mejorías en cuanto a la resolución de las capturas que tomará, según informó el operador del Miranda, Ronald Delgado, durante un conversatorio realizado en noviembre pasado en las instalaciones del Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, en Caracas.

Cooperación y solidaridad continental

Al igual que en el caso de los satélites, con el simulador de control aéreo ha operado el mismo principio de solidaridad con los pueblos del continente. El ministro para el Transporte, Ricardo Molina, aseguró que estará estará a la entera disposición de estudiantes de países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Esto representa un paradigma con respecto al desarrollo y utilización de tecnología en el mundo. Normalmente, las naciones con avances de este tipo se las reservan para su uso exclusivo, mientras Venezuela se compromete a impulsar el desarrollo integral de sus países vecinos.

Molina

JI

Foto: referencial.

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