Acercamiento Brasil-Israel confirma lazos políticos entre evangélicos y sionistas

La decisión del Gobierno de Jair Bolsonaro, de trasladar la sede de su embajada a Jerusalen, la ciudad que se disputan Israel y el Estado Palestino, demostraría cómo se han fortalecido los lazos entre el sionismo y las iglesias evangélicas y protestantes.

Hasta ahora sólo Guatemala, país también presidido por un evangélico, el actor Jimmy Morales, había seguido los pasos del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, también protestante, de instalar su sede diplomática en la milenaria ciudad ante el gobierno de Israel.

Israel consiguió un aliado fuerte en la región con gobiernos conservadores evangélicos.

De hecho, en una visita a Brasil, en diciembre de 2018, en la que se reunió con representantes de iglesias evangélicas, el primer ministro israelí, el ultraconservador Benjamín Nethayahu, dijo que estos cultos tenían como mejor aliado al Estado de Israel.

«Los evangélicos no tienen mejor amigo que el Estado de Israel«, dijo el primer ministro israelí en un encuentro con líderes evangélicos en Río de Janeiro antes de asistir a la toma de posesión de Bolsonaro.

Y es que,el apoyo al sionismo israelí, y el desconocimiento de décadas de acuerdos internacionales, que no reconocían a Jerusalén como la capital de Israel, sino a Tel Aviv, nunca antes había sido tan fuerte como ahora, con Donald Trump como presidente, un extremista en lo político y en lo religioso también.

Según un trabajo especial del diario Público.es, titulado «El lobby israelí, los evangélicos y Netanyahu: la alianza que dispara las alarmas por su relación con la extrema derecha  israelí», la cercanía entre el sionismo y las iglesias evangélicas en América, es más que una simple relación protocolar, sino una estrategia política de Nethayahu, que cada día cierra más el cerco a los palestinos y a la solución de los dos Estados.

El sionismo y la iglesia evangélica estrechan en Amñerica latina lazos más allá de lo religioso.

«Benjamín Netanyahu dijo recientemente a uno de sus consejeros: ‘Ya no necesitamos al AIPAC. Ya tenemos suficiente apoyo en Estados Unidos con los evangélicos. Con mucho gusto renunciaría al AIPAC si no los necesitáramos para contrarrestar a J. Street’, en referencia al lobby judío progresista, cuya influencia en Estados Unidos es muy limitada pero está creciendo y que, entre otras cosas, aspira a poner fin a la ocupación israelí de los territorios palestinos», reseña Público.es.

Lo cierto es que, los partidos políticos fundamentalistas cristianos, han ido escalando posiciones en la región, sobre todo en Centro América, EE.UU. y Brasil, pero también en Argentina, Paraguay y Uruguay.

El diario argentino El Clarín, reseñó este mismo año, una investigación realizada por la plataforma Periodismo para todos, en el cual quedó evidenciado el poder enorme de estas iglesias en las decisiones políticas, y,además, cómo se han infiltrado en los barrios más humildes, donde muchas veces no llega el Estado.

«Tienen acción social en el territorio y una enorme presencia en los barrios humildes del GBA, llegando adonde muchas veces el gobierno y los partidos no llegan. No solo se trata de religión. ‘Allí uno recibe apoyo escolar, aprende a cocinar, a cantar, aprende nuevas tecnologías. Son santuarios, lugares de refugio. Eso determina un activismo y una contención emocionalmente muy fuerte‘, sostiene el historiador Jorge Ossona, citado por el referido diario,

En Venezuela, en las elecciones de 2018, se presentó el pastor evangélico Javier Bertucci, que si bien quedó de tercero, no perdió oportunidad y lanzó más de 4 mil candidatos a las elecciones municipales de ese mismo año.

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7 promesas electorales en Venezuela: Javier Bertucci

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