Europa pretende la paz en una Libia que sigue en llamas

Tras nueve años de guerra civil en Libia propiciada por Estados Unidos, la Unión Europea y demás aliados internacionales, ahora, esos mismos protagonistas firman un acuerdo para la paz en el país africano, temerosos de que el conflicto se les vaya de las manos y escale regionalmente.

En una reunión efectuada en Berlín, la capital de Alemania, participaron por EE.UU, el secretario de Estado Mike Pompeo, por Rusia, el presidente Vladimir Putin, por Turquía, Recep Tayyip Erdogan, Boris Johnson  por el Reino Unido, Emmanuel Macron, en representación de Francia, Giuseppe Conte  por Italia, Ursula von der Leyen y Josep Borrell por la Unión Europea, Ghassan Salamé (ONU) y Ángela Merkel, la canciller alemana, como anfitriona.

El documento firmado por los asistentes, entre los que no participaron los dos principales actores del conflicto libio Fayez Serraj, al frente del Gobierno de Acuerdo Nacional y el «hombre fuerte» de Libia, Jalifa Hafter, tiene la intención, precisamente que cortarle a estos dos hombres y sus ejércitos, el suministro de armas y tropas.

La gráfica muestra al presidente ruso Vladimir Putin, el de Francia (espaldas) Emmanuel Macron, el italiano Giusseppe Conte y a la canciller alemana Ángela Merkel junto a sus asesores, en lo que parece una repartición del territorio libio.

El punto seis del acuerdo afirma que “nos comprometemos a abstenernos de interferir en el conflicto armado de Libia y exigimos a todos los actores internacionales que hagan lo mismo» a la vez que pide “a todos los países implicados que redoblen sus esfuerzos para lograr el cese de las hostilidades, el fin de la escalada y un alto el fuego permanente”.

Exige además  “el respeto inequívoco y total del embargo de armas establecido por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.

Merkel aseguró en una rueda de prensa posterior al acuerdo, que todos los asistentes al encuentro se comprometieron “a no suministrar apoyo militar ni armas y a respetar el embargo de armas y la tregua”.

La guerra importada

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, garantizó que “todos los participantes se han comprometido a renunciar a las injerencias en el conflicto armado y los asuntos internos de Libia (…) Había un verdadero riesgo de una escalada regional y eso se ha impedido hoy en Berlín”, sostuvo.

La Libia sobre la que ahora pactan un cese de hostilidades, es uno de los países más pobres de África y está completamente fragmentado, principalmente en dos bandos, además de la presencia de tropas extranjeras y mercenarios internacionales que aumentan la violencia interna.

Estas son las ruinas de Libia, un país que hasta sólo hace 9 años, cuando gobernaba Muammar Al Gadaffi, era el país más próspero de África

Desde el asesinato en 2011 del líder histórico de Libia, Muammar Al Gadaffi, por parte de «guerrillas» apoyadas por Washington, Libia pasó a ser el país con el mayor Índice de Desarrollo Humano de África, a uno sumido en la pobreza, la injerencia extranjera y la lucha intestina por el control del poder, y, sobre todo de la industria petrolera.

MMMV-VTactual

Tropas de EEUU dan un receso a la devastada Libia

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