El asalto a Venezuela “made in” Cúcuta y el entramado criminal que mueve sus hilos (Audio)

Juan Carlos Valdez, analista económico y abogado, estudia a fondo lo que está sucediendo detrás de las recientes imágenes que circulan por las redes sociales, donde personas de la hermana República de Colombia venden miles de billetes de cien bolívares en plena calle. Este ataque desproporcionado al bolívar ha servido para que Dólar Today “justifique” el incremento fraudulento del valor del dólar paralelo e ilegal, al utilizar el valor del bolívar en Cúcuta como una de las variables para sus supuestos cálculos sin ninguna lógica económica.

foto-juan-carlos-valdezEn entrevista para Venezuela Times, el profesor Valdez, (además como abogado) expresa con certeza lo siguiente: “El Bolívar es la moneda de Venezuela y sólo Venezuela puede autorizar que otro país la cotice. Basta con que retiremos la autorización que tiene el Banco de la República de Colombia para cotizar nuestra moneda nacional, y desde ese momento ningún operador cambiario en Colombia podrá tampoco maniobrar con ella” aseguró.

El analista económico analiza en profundidad lo que está sucediendo en el país neogranadino con el expendio del papel moneda venezolano: “La depreciación del bolívar en la frontera colombo-venezolana ha traído como consecuencia la demanda brutal de bolívares en Colombia a partir de dos aspectos fundamentales: 1) El contrabando de extracción de Venezuela hacia Colombia: los productos venezolanos que están protegidos o subsidiados por el Estado para el bienestar de nuestro pueblo se trasladan por la frontera utilizando la modalidad de bolívares en efectivo; es decir, el contrabando de extracción se maneja básicamente con bolívares en físico. Al depreciar nuestra moneda en Colombia necesitan muchísimos más bolívares, de manera que ellos compran una gran cantidad de billetes para continuar el ciclo y sustraer de Venezuela más productos regulados” aseguró el especialista.

El experto en frontera continúa: “2) El segundo elemento que hace que los colombianos demanden mucho efectivo en bolívares, es que al depreciar la moneda en Cúcuta ocurre también un fenómeno que es importante y ventajoso para ellos: el poder adquisitivo del colombiano se multiplica al comprar bolívares depreciados o devaluados, lo que también les permite seguir trasladándose a Venezuela para adquirir bienes o servicios” agregó.

“Doy un ejemplo: el salario mínimo del colombiano son 689.454 pesos, es decir, eso es lo que ganaría un obrero en Colombia; pero esta cantidad no les alcanza para vivir allá, es un sueldo precario para cubrir sus necesidades. Sin embargo, al depreciar nuestra moneda (el bolívar), en la frontera, lo colocan casi a la par del peso, y el colombiano hace el cambio: le dan por ello 680.000 bolívares (a cambio de los pesos). Estos son más de seis (6) salarios mínimos venezolanos; lo que quiere decir que, de esta forma, el poder adquisitivo del colombiano se multiplica por seis (6) en Venezuela. Esta es la otra razón por la cual ellos demandan muchísimos bolívares” aseveró Valdez.

“A tal punto que ya es público, notorio y comunicacional incluso, que actualmente en la frontera colombiana usted ve tarantines de mesas con gente que tienen fajos de billetes de cien bolívares vendiéndoselos y comprándolos a los colombianos. Pagan (estos billetes) con un monto incluso por encima de su valor nominal; es decir, un billete de cien lo pueden pagar hasta por

doscientos bolívares. Hacen la transacción vía electrónica y ellos se quedan con el físico. En esto consiste básicamente la sustracción bárbara de efectivo (en bolívares) hacia Colombia” enfatizó Valdez.

“Según las cifras del año pasado (2015): Sólo por efecto del contrabando de extracción se sustrae en efectivo un monto aproximado de 36.000 millones de bolívares en un año. Eso es mucho más de lo que se demanda en Colombia por concepto de dólares” explicó.

En cuanto a los hilos que manejan todo este entramado criminal, que afecta gravemente la economía venezolana, Juan Carlos Valdez, aseguró: “Tanto el contrabando de extracción como la depreciación del bolívar que beneficia al colombiano (al obrero, al trabajador), beneficia también al narcotraficante y al paramilitar. ¿Por qué? En la frontera colombo-venezolana quienes dominan la red de cambistas (los profesionales de la compra y venta de divisas) son precisamente los paramilitares y los narcotraficantes. El negocio del contrabando de extracción se hizo más lucrativo que el de las drogas” afirmó.

Valdez alertó sobre el peligro que significa una red delictiva de esta magnitud para Venezuela: “Esta gente (los llamados “narcos” y “paracos”) están cambiando grandes cantidades de pesos por bolívares y están comprando, en nuestro país, los inmuebles que los venezolanos no pueden comprar. La frontera ya dejó de estar en la frontera (físicamente) y ahora se ubica en el centro de Venezuela con una red manejada básicamente por criminales” concluyó.

Escuche la entrevista que ofreció Juan Carlos Valdez en exclusiva para VT

S.C.

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