Un Clásico muy parejo

A pesar del dominio, casi aplastante, que ha mantenido el Barcelona durante los últimos enfrentamientos sobre su eterno rival (en parte gracias a tener a Lionel Messi en sus filas), el Clásico de la Liga española que se disputará este miércoles es el más parejo en años.

Ambos equipos llegan con la misma cantidad de puntos (35), igualados en la punta de la tabla de clasificación y con las mismas sensaciones: Parecen haber encontrado su mejor juego.

Los de Zidane cuentan con Karim Benzemá como máxima referencia, un jugador que a pesar de desempeñarse como delantero nato, también puede bajar y ayudar en la creación de juego.

La «Casa Blanca» parece haber despejado la alargada sombra de Cristiano Ronaldo y ha encontrado en su juego de equipo, y el sacrificio de todas sus piezas, el balance perfecto para llegar al Camp Nou en igualdad de condiciones con el Barcelona.

Modric, Sergio Ramos, Casemiro, Carvajal, Kroos, Bale aportarán la experiencia necesaria ante un Barcelona que en palabras del mismo Messi «se les hace difícil jugarle al Madrid como local».

Mención aparte merecen los más jóvenes: Valverde, Rodrigo y Vinicius Jr. quienes esta temporada se han graduado como futbolistas de calidad.

El Barcelona por su lado muestra una cara mucho mejor a la que venía ofreciendo durante la temporada. La era de Ernesto Valverde no será recordada por el buen juego desplegado.

El tridente Griezmann, Messi, Suárez comienza a mostrar indicios de entendimiento, luego de un arranque bastante lento por parte del jugador francés. La defensa sigue siendo el punto débil de un equipo que depende en demasía de lo que pueda aportar Piqué en la retaguardia.

La vuelta de Rakitic, el incomprensiblemente olvidado jugador, le da al mediocampo culé un balance que no tuvo durante el inicio de campaña. Si a ello le sumamos el gran momento de De Jong y la constancia de Busquets, los locales no deberían tener problemas para dominar el balón.

Eso sin contar que tener al mejor jugador del mundo en tus filas, Lionel Messi, le da siempre una ventaja al Barcelona.

La visita intentará presionar la salida del balón y tratará de forzar pérdidas en zona defensiva culé, mientras que los locales apostarán a la tenencia del balón y la pegada de su tridente.

En el banquillo Zidane aventaja a Valverde, un ganador nato, con ascendencia en sus jugadores y sin miedo a sentar a alguna «Vaca Sagrada» para darle minutos a un jugador joven.

El ganador dará un golpe a la mesa, sacará 3 puntos de ventaja a su rival y contará con el envión anímico de haber derrotado a su eterno rival. Al perdedor se le harán muy largas las fiestas navideñas… Si nos preguntan nosotros, un empate sería el resultado más lógico.

JC/VTactual.com

El clásico Real Madrid-Barcelona en “huelga” involuntaria

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