Teleférico de Mérida: la más asombrosa experiencia en las alturas

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Mukumbarí, así llamaban los habitantes originarios de la Sierra Nevada a esta imponenete cadena de montañas, y así se llama hoy el teleférico más alto, largo y moderno del mundo en su tipo.

Reinaugurado en abril de 2016, el teleférico recibió durante la temporada navideña y hasta el pasado 9 de enero la visita de 51.533 visitantes, interesados en el ascenso desde la ciudad de Mérida a 1.640 metros sobre el nivel del mar, pasando por las estaciones Barinitas, La Montaña, La Aguada, Loma Redonda y al final, la estación Pico Espejo, donde la Virgen de las Nieves le da la bienvenida a los 4.760 m.s.n.m.

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Al frente, el majestuoso Pico Bolívar y al fondo se confunden las montañas de Mérida y Barinas. Incluso si no hay neblina y está despejado el día, a lo lejos se divisan algunas de las montañas de Cocuy en Colombia.

virgen de las nieves

Durante el recorrido, en cada una de las estaciones es posible hacer pequeños recorridos por la zona, disfrutar el paisaje y sentir como cambia el clima y la vegetación. Además, dentro de cada una hay atractivos como cafés, museos, música, entre otros.

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El Estado venezolano inviritió alrededor de 500 millones de dólares para la rehabilitación de este importante elemento para el reimpulso de uno de los estados más turísticos del país. Además, Mukumbarí contó con la participación de más de cuatro mil trabajadores; se estima que fueron invertidas más de 8 millones de horas hombre en una obra que en principio estaba orientada para rehabilitar el teleférico, pero que hubo que derrumbar para que naciera el nuevo sistema de transporte.

Atención Integral.

Durante los trabajos para el nuevo teleférico fueron atendidas las zonas cercanas como la muy conocida Plaza de las Heroínas, que está como antesala a la entrada de la estación Barinitas en la ciudad de Mérida. Además, fueron atendidos y los comerciantes que vendían comida y artesanía en este emblemático lugar.

heroinas

En un paseo por la zona el equipo de Venezuela Times conoció la historia de Óscar Torres. Lo conocen popularmente como «el abuelo», tiene 28 años como vendedor de comida en los alrededores de Las Heroínas. «En la plaza trabajábamos mal, no teníamos ni agua, ni luz ni nadie que se compadeciera de nuestras condiciones de trabajo», narra el señor Torres con su amable acento andino.

platanos

Contó que con los trabajos para el nuevo teleférico, la alcaldía generó un plan de reubicación, que los dejaba en las afueras de la ciudad, sin embargo, finalmente alguien escuchó a los casi 60 trabajadores; «Luchamos, peleamos hasta que mi comandante, el famoso Chávez ordenó que nos dejarán tranquilos y se ordenó la construcción de los puestos y  que fueran parte del complejo Mukumbari».

Se trata de modernos stands, unos orientados a la venta de comida y otros para la artesanía típica de la región. fueron 56 puestos para quienes tenían una vida entera de trabajo en esa zona. Óscar Torres tiene un puesto de Plátanos maduros, rellenos con Carne, pepitonas, pollo o queso, según el gusto de los comensales.

La diferencia es radical «los puestos tienen agua y electricidad, no pagamos alquiler porque estamos en comodato, solo debemos pagar los servicios» dijo el señor Torres quien agregó que el impacto en las ventas ha sido muy positivo.
«Además es mucho más cómodo, antes teníamos que traer el agua en potes para lavar las cosas, ahora aquí tenemos agua, el aseo pasa todas las noches. Esta temporada navideña ha sido muy buena con la apertura del teleférico. Todas estas semanas han sido muy buenas», reiteró.

Al preguntarle sobre su futuro, Óscar Torres de 67 años responde con firmeza, «este puesto es la felicidad de mi gente y mi familia seguiré aquí hasta el final».

 

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