Teresa Carreño: a cien años de la partida de las más grande artistas de esta tierra

Hace cien años, un día como hoy, partió físicamente la pianista Teresa Carreño, una de las mejores concertistas y compositoras de su época. Así lo reseñó el New York Times en su publicación del 17 junio de 1917: “Es la mejor pianista que haya vivido jamás.”

En Venezuela se conoce poco la vida y obra de esta gran maestra de la música académica venezolana, a pesar de que fue considerada por los grandes pianista del momento como Anton Rubinstein, Joseph Hoffman, Wilhelm Backhaus, Arthur Rubinstein, Clara Schumann o Ignaz Paderewski, como una de las más grandes creadoras de la música clásica.

Teresa Carreño murió en la ciudad de Nueva York por una parálisis cerebral que fue diagnosticada meses antes en Cuba luego de un exitoso concierto realizado con la Filarmónica de La Habana, allí sufre una parálisis parcial en el nervio óptico y se ve obligada a permanecer en reposo absoluto en su residencia en Manhattan.

Durante su trayectoria musical fue ovacionada en los centros musicales de mayor prestigio en el mundo: París, Londres, Viena, New York, Boston, San Petersburgo, Berlín, entre otros. Según cuenta el investigador Juan Francisco Sans “Teresa Carreño obtuvo en vida el reconocimiento unánime de los más grandes compositores de su tiempo, como Gioachinno Rossini, Franz Liszt, Edward Grieg, Hector Berlioz, Johannes Brahms, Charles Gounod o Camille Saint-Saëns, por nombrar sólo a algunos. Tocó además bajo la batuta de los más destacados directores de la época, como Arthur Nikisch, Hans von Bülow, Carl Zerrahn o Theodor Thomas; y con todas las grandes orquestas del mundo, incluyendo las filarmónicas de Berlín, New York o Boston”.

Sus obras para piano fueron de corte e inspiración románticos y, por lo general, de difícil ejecución

La pasión por la música que encarnó Teresa Carreño viene de una connotada tradición familiar, su bisabuelo Alejandro Carreño y su abuelo Cayetano Carreño fueron “maestros de capilla” de la Catedral de Caracas, que era el máximo cargo que la corona española otorgaba en sus dominios.

A Carreño se le conoce por su destreza como concertista pero su labor artística fue más allá; a pesar de la sociedad patriarcal que le tocó enfrentar, se desempeñó como cantante de ópera, empresaria artística, consejera y maestra de insignes músicos.

Con motivo del Centenario de su muerte la Fundación Teatro Teresa Carreño ha preparado una programación especial a partir de hoy con una serie de actividades en honor a esta musa venezolana, que incluye una exposición de algunas piezas personales como ropas, baúles, libros con dedicatorias a la artista, partituras de su colección privada y una pianola con el vals Mi Teresita compuesto por la pianista para su hija. En este homenaje se prevé la realización de una gran “Gala Centenaria” el 13 de junio, a las 5:00pm, en la sala Ríos Reyna, donde el público podrá disfrutar del recital de piano Teresa en Cuatro Tiempos; acompañado por la Compañía de Ballet Teresa Carreño y del elenco estable Teresa Danza Contemporánea, además de la puesta en escena de distintas óperas que formaron parte de la vida de esta ilustre venezolana.

CMD

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