¡Qué buena vaina, Paraguaná!

A propósito de Watuyusei.

“Pragmático no vengas a insultar la esperanza de la humanidad”

Sandino Primera.

 

 

Cuando escuchamos la palabra “festival”retomamos la idea de ver en escena a la mayor cantidad de creadores y sensibles exponentes de su oficio. Los festivales han marcado diversas rutas para el entretenimiento en el queel goce por lo festivo y la difusión parecen ser, a simple vista, los objetivos que motivan tales eventos. Existen casos particulares que respondena grandes acontecimientos que han tenido una razón para efectuarse, por ejemplo, el Festival de Woodstock (1969)que buscó asumir una posición adversa a la realidad bélica de la época.

El impulso educativo en Venezuela ha forjado la creación de oportunidades para la difusión del talento. Existen en el país no menos de veinte festivales que se encargan, de manos del estado o de forma independiente de la promoción, por selección,de los productos creados desde la danza y el cine, el teatro, la literatura y la música. Algunos de los festivales desarrollados en el país son el“Festival de Onda Nueva” fundado en 1971 para la música venezolana y los aportes que permitieron la visita de creadores como Astor Piazzolla o Milton Nascimento; “Festival Atempo” sobre música contemporánea, artes visuales, poesía, danza, narrativa, fundado en 1994. “Festival Latinoamericano de Música”orientado al fomento de obras sobre compositores latinoamericanos y venezolanos de todas las generaciones integrado por los más destacados exponentes del país; el“Caracas en Contratiempo” abocado al nacimiento de nuevos compositores del rock y el pop nacional fusionado con la música de raíz tradicional; los festivales y organizaciones como Cantalba, Día Internacional de los Sueños, Fimven, Frente de Bandas Rebeldes, Festival músico para todos, Festival Otro Beta, Suena Caracas entre otrostienen como objetivo la organización y consolidación de plataformas para la proyección y exhibición de los artistas nacionales. Buscan visibilizar el concepto moral y humanista decreadores desde la música tradicional venezolana y contemporánea, hasta la salsa, la trova, el jazz, la canción necesaria, el reggae, el hip hop, rock y la electrónica.

El 24 de Julio del año 1983 nacía en el Nuevo Circo de Caracas, elFestival Latinoamericano de la Canción Bolivariana de manos y voces como Alí Primera, el Grupo Ahora, Pio Alvarado, y la Chiche Manaure entre otros agentes conscientes del ideario bolivariano que hizo eco unísono de la militancia y el canto, de las guitarras y el temple inconforme de los sonidos de la injusticia que indujeron la organización de los cantores de la época. Esta manifestación colectiva sembró alternativas para las expresiones del pueblo. En el año 2013 se efectuó, 30 años después, el Festival de la Canción Bolivarianaque renovó en el país un amplio portal de compromiso social desde lo artístico. Los comités regionales preparatorios (CRP) abonaron los espacios nacionales para la discusión, información y difusión de los diferentes tópicos inherentes al pensamiento bolivariano, se constituyó,además, un propósito de escucharnos, de replantear y articular a través de los diversos frentes, creadores y militantes, esfuerzos con miras al desarrollo de lo popular como génesis de una nueva sociedad. Lo contemporáneo reclama una definición acorde a su tiempo y los festivales han pasado de ser únicamente un rosario de exaltaciónde prospectos a ser un verdadero encuentro con lo mejor que se quiere ofrecer. La configuración que se aspira con estos antecedentes, es la congregación de objetivos en función de mejoras sociales, la unificación del esfuerzo para el logro común, la preservación de la identidad y valores culturales, la difusión y multiplicación de saberes que buscan calar en la práctica diaria la construcción de pautas para la autogestión y el estímulo hacia la organización. En términos generales, todos los festivales son importantes porque reúnen el arte o más que eso a los creadores, ayudan a la difusión, pero existe un festival que en particularcanta o recogeun largo repertorio que tocan los obreros culturales, no en tarima, sino en las calles.

La ejecución deproyectos con marcado ideal social como el que promueve el desarrollo del Festival Watuyusei Paraguaná, tiene susantecedentes por los años 80, años en los que Ali Primera, promovía la conformación de los “Comités por la Unidad del Pueblo” (CUP) con el propósito de avivar la responsabilidad organizativa de las comunidades, el Festival Watuyusei Paraguaná,planteauna amplia guía de programación durante todo el año, comprendida enteatro, música, encuentros de experiencias socioproductivas de Paraguaná y otras regiones del estado Falcón que buscan propiciar la reactivación económica, demostración y prácticas de deportes extremos, promoción de iniciativas y emprendimientos turísticos de la zona, conversatorios, pinta caritas, talleres de danza, la organización de los conuqueros, productores y hacedores, el apoyo al sector pesquero, muralismo, reforestación de varias zonas de Paraguaná,la conformación de urbanismos, espacios de recreación y de esparcimiento, deporte de calle, el cine en las comunidades, apoyo al Festival cultural “Al Son de Turas” por nombrar algunas. Desde hace cinco años se efectúa en diciembre en diferentes sectores de Paraguaná el nombrado festival que cuenta con grandes aliados organizativos como el Centro Ecológico Pangea, Colectivo Bariquia, Frente de Creadores Militantes y la Casa Museo Ali Primera, estas trincheras han nacido de la insistencia por reinventar una sociedad para todos, ejemplo de ello, se encuentran En Yunta (organización para la expoventa de artesanía y otros productos), Parque Plaza Bacoa (Parque para deportes extremos), Vientre Sonoro (estudio de grabación), Centro Ecológico AV40 (espacio ocio-productivo). Toda esa siembra busca lucir y hacer disfrutar las potencialidades del talento que emerge de nosotros mismos.

 

Iván Gómez

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