Con Trump nadie se puede meter

Una mujer estadounidense tuvo su oportunidad para desquitarse con Donald Trump por “dónde se encuentra nuestro país en este momento”. Durante el paso de un convoy en el que viajaba el presidente luego de salir del Club Nacional de Golf, propiedad del millonario, Juli Briskman levantó la mano y “saludó” con el dedo del medio a la caravana, lo cual fue captado por un fotógrafo presidencial en una imagen que posteriormente se viralizó en redes sociales.

Briskman, de 50 años y madre de dos niños, fue despedida de Akima, contratista del gobierno, por “obscena”. La mujer asegura no arrepentirse de los hechos y pese a que le enfureció el trato injusto que le dio la empresa, ahora está feliz de ser una imagen de protesta para muchos estadounidenses, porque «fue una oportunidad de decir algo».

Nadie se mete con Trump
Esta fue la imagen que le costó su trabajo a Briskman.

El gobierno a su vez, no ha hecho comentarios al respecto, lo cual resulta paradójico, ya que precisamente la administración Trump ha dedicado una enorme cantidad de tiempo en rechazar “la violación de derechos humanos” y de “la libertad de expresión” en Venezuela, donde sectores de la oposición han intentado en varias ocasiones dar un golpe de Estado.

JA

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