Gerber y su primer bebé con Síndrome de Down

Durante un buen tiempo, el tradicional concurso del bebé Gerber había quedado relegado en segundo plano hasta este año, cuando la empresa Nestlé, dueña de la línea de productos para infantes, decidió dar el premio a Lucas Warren, un pequeñín de Georgia, EEUU, de un año de edad y con síndrome de Down.

Se trata pues, del primer bebé con esta condición que gana esta competencia, que este año recibió 140 mil postulantes. Lucas ama jugar, reír y divertirse con los demás, señaló su madre en una entrevista. Ciertamente, las personas con este síndrome suelen ser muy cariñosos y afectivas.

El premio atrajo inmediatamente la atención mediática y de los usuarios. En su mayor parte celebraron la decisión de incluir a bebés con necesidades especiales en el reconocido concurso, lo que promueve la inclusión de minorías en este mundo construido generalmente solo para la gente “común”.

El post en Instagram de Gerber con el anuncio de Lucas como ganador generó miles más de 65 mil reacciones.

 

No obstante, los detractores de Nestlé han cuestionado la decisión. Algunos no creen que la empresa se haya convertido repentinamente en benevolentes defensores de las minorías y de los bebés especiales. Sencillamente se trataría de una movida publicitaria para mejorar su imagen, lo que traduce automáticamente en más ganancias.

Cabe recordar que Nestlé es una de las empresas alimenticias más grandes del mundo. Entre sus líneas, destaca Gerber, que ha sido fuertemente criticada, así como las demás líneas de alimentos, por su uso de rubros transgénicos o modificados genéticamente. Este uso que ha sido denunciado por diversas organizaciones en todo el mundo como GreenPeace y Avaaz, y a su vez defendido por la gigante suiza, ha repercutido en su imagen y sus negocios.

Este tipo de alimentos han sido cuestionados ampliamente por los efectos adversos en el organismo. Desde alergias hasta incrementos en las posibilidades de sufrir cáncer, los transgénicos y sus cultivos han empezado a prohibirse en países de la Unión Europea, algunos países sudamericanos como Venezuela e incluso China, debido al riesgo que implican para la salud.

Existen campañas mundiales de muchas ONG que buscan prohibir en todo el mundo esta tecnología que ha probado ser destructiva, no solo para el ser humano, sino para toda la naturaleza, debido a que los frutos transgénicos son estériles y cortan la cadena de reproducción natural de las especies. Aparte de ello, al polinizar especies orgánicas y naturales, las contaminan y cortan a su vez su capacidad de reproducción. A continuación el documental El Mundo según Monsanto, que profundiza este tema:

JA

Artículos relacionados