Contratos digitales para tener relaciones

A través de la aplicación para teléfonos móviles LegalFling, las personas podrán dejar constancia del consentimiento previo a una relación sexual, como una garantía de que hubo un acuerdo entre las dos partes, a través de una especie de contratos digitales. Aunque pudiera pensarse que este es un método de protección necesario, también ha generado opiniones encontradas: en principio, esta aplicación busca ser una herramienta para la toma de acciones legales contra alguien que no pueda comprobar el consentimiento de una relación.

Pero en realidad, ¿a quién protege este mecanismo? En un contexto de encuentros casuales, que pueden darse en el marco de una fiesta, con bebidas y sustancias incluidas, podría persuadirse y hasta forzarse a la «firma» digital, sin que esto signifique necesariamente que la otra persona está de acuerdo con tener relaciones.

También un hackeo o fallas en el sistema podrían generar salvoconducto ante un asalto sexual, con el escudo de esta especie de contrato que poco garantiza, e incluso, hay otro posible escenario: puede haber acuerdo, firma y consentimiento, pero al momento de la consumación, arrepentimiento. ¿Permitiría la aplicación una defensa ante alguien que abuse de otra persona que decidió frenar en el último momento?

JI

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