Cuando se habla de corrupción en Venezuela Ortega Díaz es el As de Oros

Luisa Ortega Díaz, exfiscal general de la República de Venezuela, es la principal responsable de los retrasos en las investigaciones sobre los casos de corrupción que involucran a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Tarek William Saab, actual fiscal general afirmó:

“Estamos investigando simultáneamente dos casos de corrupción: el de la monogolla y el de la Faja Petrolífera del Orinoco. Estos casos tuvimos que reabrirlos, porque aunque la antigua administración del Ministerio Público tenía las auditorías, no había abierto ninguna investigación. Por eso yo responsabilizo a la antigua titular de este despacho, por el retraso en estas investigaciones”, dijo Saab.

El escenario con los casos de corrupción que llegaban a Luisa Ortega Díaz eran dos: funcionarios prófugos o grandes extorsiones que se realizaban a través de un bufete dirigido por mafias amparadas en esta gestión.

El funcionario indicó que la antigua administración del Ministerio Público engavetaba las investigaciones, permitía que los culpables se fugaran y alegó que esto se habría repetido si hubiesen manejado el caso de corrupción en Petrozamora.

El mismo Saab ha denunciado la red de extorsión y corrupción que ésta tenía con su esposo Germán Ferrer más otros actores como fiscales del Ministerio Público y bufetes de abogados encargados del manejo financiero de los negocios ilícitos contra la nación.

Luisa Ortega Díaz, junto a empresarios, directivos, funcionarios y demás secuaces, todos fueron cómplices en la creación de la mencionada red de extorsión, que archivaba en gavetas del Ministerio Público los casos a conveniencia personal y económica.

Huir para unirse a la campaña transnacional contra el país luego de que esta trama la salpicara a ella de manera pública, denota la alevosía de sus posiciones. Es más, el periodista opositor Casto Ocando publicó una nota en la que afirma que Ortega Díaz colabora con el Buró Federal de Investigaciones de EEUU (FBI, por sus siglas en inglés).

Esta trama de corrupción también implica a PDVSA, poniendo en riesgo el prestigio del corazón económico de Venezuela, además que lo lesiona con desfalcos producto de la corrupción generada con alevosía para intentar quebrar, desde adentro, la empresa estatal. Su importancia radica en que trae a las arcas del Estado venezolano el 96% de las divisas, que se usan para importaciones de bienes básicos y pagos del servicio de deuda.

Desde la refundación de la Fiscalía, liderada por Saab, la institución ha inciado una política de lucha contra la corrupción para frenar el sabotaje que afecta a la principal industria del país; las pruebas en torno a casos de sobreprecio en facturación en distintas empresas mixtas dan cuenta de que el fin último que se persigue es el de la privatización por la vía del colapso programado.

Finalmente, confirmar que Luisa Ortega Díaz -en la actualidad- opera directamente con el FBI dice mucho más que cualquier hipótesis.

Con información de Agencias y Misión Verdad

SC

La ex fiscal venezolana Luisa Ortega Díaz, la paja en el ojo ajeno

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