El PP en Madrid: una novela de mitomanía y cleptómanos

Hace seis semanas Cristina Cifuentes era la presidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del Partido PP en la capital española. Hoy día, por las fuertes presiones y el escándalo, tuvo que renunciar a ambos cargos después de descubrirse una maestría universitaria forjada para su resumen curricular y un vídeo del año 2012 donde aparece robando en un supermercado.

“El daño causado a la universidad y la enseñanza pública difícilmente podrá ser reparado, en cambio esta supuesta sustracción, por muy evidente que sea, tan solo daña la propia imagen de la presidenta. Por tanto, da la sensación de permitirse los comportamientos corruptos siempre que estos se perpetren en guantes de seda, de Prada y Milano. Robar como pobres es intolerable”, publicó un importante diario.

Parece mitomanía (inclinación patológica a fabular o transformar la realidad al explicar un hecho) no solo la insistencia de Cifuentes en autoproclamarse víctima de lo acontecido, sino además pretender excusar comportamientos reprochables y, más grave aún, que constituyen delitos.

No se puede perder de vista que su partido, en bloque, fue avalando, una a una, las sucesivas versiones de la presidenta madrileña.

“El gesto no fue más que la última escena de la obra de teatro que los populares representan en todos y cada uno de los casos de corrupción que les afectan. Acto 1º: defensa a ultranza del sospechoso; acto 2º: eliminación y/o fabricación de pruebas para tratar de exculparle; acto 3º: denuncia de una conspiración contra el PP; acto 4º: encendido del ventilador que esparce mierda a diestro y siniestro para enfangar el terreno de juego; acto 5º: cierre de filas… Solo cuando las evidencias son ya apabullantes se representa el sexto de los actos: liquidación en público del acusado mientras, entre bambalinas, se le sigue protegiendo y se le anima con un sé fuerte”,  sentenció otro diario local.

En el “Cifuentesgate” es menos probable la cleptomanía (trastorno mental que se caracteriza por un impulso obsesivo por robar). «La policía avisó a sus mandos superiores y estos decidieron ocultar el asunto (…) En cualquier país europeo dicho evento habría sido conocido por la ciudadanía de inmediato», criticó otro medio de circulación en España.

Este caso hunde al PP y dispara a Ciudadanos en Madrid según una encuesta realizada por Metroscopia. La estimación de voto para el PP es apenas 17,7% mientras que Ciudadanos, con 32,9%, sería la primera fuerza política y obtendría 48 de los 129 para los comicios parlametarios regionales.

Este vuelco en la intención de voto de PP y Ciudadanos se debe, fundamentalmente, al trasvase de simpatizantes que se está produciendo entre ambos partidos.

Cristina Cifuentes renunció a la presidencia del partido en Madrid pero se mantendrá por ahora como diputada autonómica, lo que le garantiza el aforamiento.

ER

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