Entender mejor ciclos de sueño e infecciones les valió el Nobel de Química

A los investigadores Jacques Dubochet, de Suiza; Joachim Frank, de Alemania, y Richard Henderson, de Escocia, la Real Academia Sueca de Ciencias les otorgó el premio Nobel de Química en su edición 2017.

El galardón responde al aporte de los científicos para mejorar la forma en que entendemos procesos biológicos como los ciclos del sueño o las infecciones, a través del “desarrollo de la criomicroscopia electrónica para la determinación a alta resolución de la estructura de biomoléculas en una solución”.

Esta tecnología ha permitido fotografiar en alta resolución el nivel atómico de las moléculas, luego de congelarlas, para así comprender mejor su función. Entre lo logrado con ella, según nota de la propia academia, se ha podido observar con claridad cómo funcionan proteínas que se resisten a las terapias contra el cáncer y a los antibióticos.

En los años 80, Dubochet logró la vitrificación necesaria para que el agua no hiciera perder a las biomoléculas su forma original, mientras que Henderson, ya en la década siguiente, fue responsable de tomar las primeras imágenes tridimensionales de una proteína con resolución atómica. Finalmente, Frank logró un mayor avance, logrando una estructura tridimensional bien definida, a partir de las imágenes de los microscopios electrónicos.

Tras conocer la noticia, investigadores han celebrado la decisión. John Hardy, neurocientífico de Londres, ha catalogado el trabajo de los tres investigadores como una mejora “transformadora”.

JI

Artículos relacionados